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MAGAZÍN UCRÓNICO DE LA CIENCIA Y TECNOLOGÍA DEL MAÑANA
"El genio en el arte consiste en saber hasta donde podemos caminar demasiado lejos"JEAN COCTEAU
 
EL CLON OPINA - NEOLEONARDO DA VINCI     Inglés
 
 

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ARTÍCULO: CONTACT (CRÍTICA CINEMATOGRAFICA)

ARTÍCULO:TELETRANSPORTE, HERRAMIENTA PARA LA ETERNIDAD: UNA APROXIMACIÓN TÉCNICA.


 

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Leonardo da Vinci fue clonado el 15 de Abril del año 2027, coincidiendo con el 575 aniversario de su nacimiento. Para conseguirlo se hubieron de salvar un sinfín de abismos técnicos y legales.

Un barco/laboratorio en aguas internacionales, células epiteriales halladas es su códice Leicester y una máquina de recreación virtual de recuerdos fueron los ingredientes necesarios para que se produjera el milagro. Piero y Caterina, en fiel reflejo de su "primera" vida, lo han adoptado en una aldea virtual, exacta a la Vinci de finales del cuatroccento.

Hace ahora un año que se informó de su estatus al clon, tras minuciosos estudios y posterior aprobación condicionada del equipo de psicólogos del proyecto. Hoy NeoLeonardo es un muchacho de 24 años, feliz y que colabora con el departamento de Física Cuantica del Instituto Gates en Seattle, Usa. Asimismo escribe artículos para un sinnumero de publicaciones digitales y analógicas. En memoria de su "padre" genético, pinta actualmente, sobre los muros del Gran Salón de los Quinientos del Palacio Vecchio florentino, la célebre Batalla de Anghiari, fresco perdido cuyos bocetos nos llegaron gracias a Pablo Rubens. Sus aportaciones y hallazgos científicos, en menos de doce meses, son asombrosos e incuestionables.

Un ejercito de detractores y defensores del proyecto litigan desde entonces en encarnizada pugna. Los primeros cuestionando sus bases éticas y morales, los segundos reafirmando su postura con argumentos científicos. El Organismo Internacional de Bioética de Naciones Unidas, tras cinco años de estudios sobre el proyecto, con toda probabilidad lo censurará: Aún admitiendo que se ha tratado de forma exquisita al clon desde su nacimiento, que muy probablemente no arrastrará traumas a su vida adulta y que NeoLeonardo tiene las mismas probabilidades de cualquier ser humano de ser feliz, todo ello no basta: A la Comisión le quedan sombras en lo relativo al proceso en sí de clonación, al no haber seguido el cauce que marca a nueva legislación internacional que sí cumplió de forma rigurosa el proyecto para clonar a Hypatia de Alejandría.

La redacción de Tiempos Futuros, aunque con una postura muy definida (y no pública) al respecto de la clonación humana, no entra a valorar estas disquisiciones. Tiempos Futuros se limita a publicar las opiniones del joven NeoLeonardo.

 

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TELETRANSPORTE, LA HERRAMIENTA PARA LA ETERNIDAD: UNA APROXIMACIÓN TÉCNICA
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EL CLON OPINA - NEOLEONARDO DA VINCI
Noticia: Científicos de la Universidad de Salamanca Teletransportan tres gramos de Cloruro de Sodio
 "Cuando un distinguido pero anciano científico dice que algo es imposible, probablemente está equivocado". Eso es lo que reza, no sin cierta sorna, la primera ley de Clarke. De Arthur C. Clarke, claro. Soy joven pero, al parecer, atesoro sabiduría implementada equivalente a varias décadas por encima de mi edad física y afirmo: El teletransporte para seres humanos, a mi juicio, está tan lejos de lograrse como el viaje en el tiempo. Asimov, Wells, esperad sentaditos en el cielo, que llegará, pero no ahora. Precisamente, a finales del siglo XX, el mencionado Clarke afincado en Sri Lanka hasta el final de sus días, lejos del mundanal ruido, el inefable Carl Sagan, en un bando, contra-nada más y nada menos-Stephen Hawking, en el otro, se enzarzaron en una discusión al respecto, retransmitida por televisión. Sagan tenía todavía calientes los datos suministrados por la cátedra Feynman en el Instituto Tecnológico de California para su novela "Contact". El escritor "autodesterrado" enarbolaba la mente inefable que iluminó la ficción más superlativa de todo un siglo. Momento glorioso donde los hubiere de la anacrónica pequeña pantalla; si el talento pesara el plató se hubiera venido abajo. A pesar del calado de sus adversarios, el científico británico, que desde su silla de ruedas nos mostró el filo de la eternidad, sentenció: "…Un viajero de los agujeros de gusano terminaría pareciendo un spaguetti o un pasajero de alguna aerolínea que mi abogado no me deja mencionar".
...la velocidad de cálculo de nuestros microprocesadores cuánticos es ridícula...
Es como si con un ábaco de madera precolombino pretendiéramos realizar los cálculos necesarios para construir un prototipo donde mandar a un Neil Armstrong, de hechuras toltecas, a la Luna.

Asistí atónito al teletransporte de unos gramitos de sal común, en el laboratorio de la Universidad de Salamanca y lo primero que pensé, antes de escuchar las palabras de la doctora, fue: "Es maravilloso, pero técnicamente es imposible, en la actualidad, ... A nivel informático. A nivel físico, cuántico, material y energético. A nivel químico. A todos los niveles. De teletransportar materia inorgánica a hacerlo con la que está llenita de carbonos y oxígenos, es decir, materia orgánica, existe un salto cuántico…¡nunca mejor dicho!".

 A nivel informático, como ya apuntó la doctora Rosa María Punllet, la velocidad de cálculo de nuestros microprocesadores cuánticos es ridícula para la información a decodificar/codificar. Es como si con un ábaco de madera precolombino pretendiéramos realizar los cálculos necesarios para construir un prototipo donde mandar a un Neil Armstrong, de hechuras toltecas, a la Luna. Si se siguiera cumpliendo la Ley de Moore, que preconiza la duplicación de la velocidad informática de proceso cada 18 meses, tendremos que esperar a los albores del siglo XXIII para conseguirlo. Los procesadores cuánticos dilapidaron la famosa ley…pero no tanto. Pero el escollo informático es la punta del iceberg.

 

 A nivel físico…¡no sé por donde empezar! Bueno, por ejemplo, veamos la tensión que tendría que soportar la garganta del túnel Einsten-Rosen (agujero de gusano) por la que "fluirían" los viajeros. En un rápido cálculo para un diámetro de un milímetro-lo usado en el experimento del ClNa-ya me salen 3,3 X 10^29 Dinas, cifra brutal, mastodóntica, imposible. Según me comentan los "cerebros" del proyecto, se minimizó al máximo, muchos órdenes de magnitud, estas cifras al emplear fracciones de picosegundos para realizar el experimento. Asimismo, emplearon un reflujo aleatorio de la materia exótica capturada para abrir el agujero ese tiempo tendente a cero. Pero, en el caso de querer transportar algo de más entidad que un grano de sal (y probablemente menos salado) no podrían emplear el ardid del reflujo. Además, por un milímetro solo cabrían viajeros sometidos a un severo régimen a fruta y verdura, dando la razón al viejo Hawking. Aumentar tan sólo ese caudal a un centímetro multiplica las cifras de forma terriblemente exponencial. Por otro lado existe un principio de indeterminación en física cuántica, equivalente al de Heisenberg, que viene a decir que es imposible recrear un átomo y lo que contiene con precisión exacta, porque su simple observación para su "teleclonación" ya está modificando sus parámetros.
 
"Al margen de mi escepticismo, es innegable que el experimento consistente en teletransportar unos gramos de sal condimenta, sin duda, la Historia de la Ciencia. Su desarrollo modificará, sin lugar a dudas, la Historia, por toda la 'eternidad humana', hasta el fin de los tiempos del Hombre como especie."
 
En otras palabras con menos aristas técnicas: Si hipotéticamente manejáramos la energía suficiente como para enviar a un ser humano a través de un Decodificar de Materia, lo que aparecería al otro lado, podría tener los mismos átomos pero sus configuraciones energéticas serían tan diferentes que "aquello" no sería el humano que partió, quizá no sería ni humano, ni probablemente conservaría la vida (aunque puede que lo contrataran en el ancestral Hollywood para interpretar el protagonista de la película más escalofriante de la historia del celuloide). En Star Trek salvaban ese abismo que separa la ciencia de su prima clarividente y anticipadora apellidada -ficción con los llamados "compensadores Heisenberg" inventados, como saben todos ustedes, en los albores del siglo XXIII. Al grano de sal resultante no le podemos hacer una entrevista, un par de test, preguntarle como recuerda su salada vida anterior para certificar si seguía siendo él. De aquí se pueden derivar cuestiones filosóficas que dejo a mi querida NeoHypatia, compañera de clonicidad y de columna en esta revista.

 

 Al margen de mi escepticismo, es innegable que el experimento consistente en teletransportar unos gramos de sal condimenta, adereza, sin duda, la Historia de la Ciencia. Su desarrollo modificará, sin lugar a dudas, la Historia, por toda la "eternidad humana", hasta el fin de los tiempos del Hombre como especie. No parece descabellado predecir que a medio plazo se generalizará el uso de los Decodificadores para el teletransporte de materia inorgánica, siempre y cuando la curva de la demanda compense la del gasto energético. Qué se pueda hacer no implica que se vaya a hacer y me estoy acordando del viejo Concorde franco-británico. En el caso que nos ocupa es evidente la demanda de transportar "objetos" puede ser brutal y vaticino, desde estas líneas, que para optimizar los envíos y atemperar su costo energético se crearán centros de distribución equivalentes a milenario servicio postal. Por ejemplo, mandar 40 metros cúbicos de materia de un lado al otro del Atlántico, de un solo salto, en vez de realizar miles de estos, racionalizaría sin duda el envío, canalizándose posteriormente dicha materia a través de una red de subestaciones, que lo capilarizarán hasta la localidad de destino.

 El Segundo Principio de la Termodinámica no es reconocido por la Teoría de la Relatividad General einsteniana. El Principio en cuestión define la entropía como una medida de desorden del universo y de cómo ésta siempre aumenta. El mítico científico de Ulm desmontó la argumentación sosteniendo la existencia de universos paralelos. El nuevo sistema de coordenadas dobles fue matemáticamente descrito en la denominada solución de Schwarzschild. Dichos universos paralelos, principal (el nuestro) y secundario separados por una frontera llamada horizonte de sucesos (una entelequia durante décadas, una realidad sobrecogedora y maravillosa hoy día) se han erigido como imprescindibles en la dinámica de la teletransportación. El universo secundario es el "lugar" a través del cual, el ya celebérrimo granito de sal, viajó de un extremo a otro del Decodificador; el "sendero" que recorrieron los gramos de Cloruro de Sodio se hallaba inscrito en dicho universo paralelo. Si, dentro de unas décadas se generaliza el uso del teletransporte, es de prever que existan muchas confusiones y también extravíos, sobre todo al principio. No sólo que a una ancianita de Mifflimburg, Pennsylvania reciba un manual actualizado del Kamasutra en vez de sus guantes olvidados en su escapada a Europa. También un anticuario japonés perderá definitivamente un manuscrito único del siglo XVI. Alguien deberá entonces instalar una Oficina de Objetos Perdidos en el universo paralelo. Se puede hacer de oro: El códice Leicester que escribió mi "padre" tiene un valor incalculable.

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¡ UNA PIEDRA DE ROSETTA CÓSMICA, POR FAVOR !: UNA APROXIMACIÓN ANTROPOLÓGICA
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EL CLON OPINA - NEOLEONARDO DA VINCI
Noticia: Señales inteligentes de origen extraterrestre y procedentes de la Galaxia de Andrómeda
detectadas por primera vez en la Historia, por el radiotelescopio espacial Drake.

 El gran divulgador científico Paul Davis sostenía que la inteligencia, probablemente, es una consecuencia lógica de las leyes de la física y de la química. La astrobiología o exobiología trata de establecer una relación entre el origen del universo y la vida, es decir, entre la cosmogonía y la biología. Tal empresa quizá nos quede grande pero lo que si podemos en comenzar mirando al cosmos, escuchando sus invisibles acordes, que es lo que hemos hecho. Mirar al cosmos es mirar al pasado; vemos las estrellas no como son, sino como eran cuando partió su luz hacia nosotros, por lo que les propongo que hagamos un poco de arqueología galáctica. Mmmh, bueno, empecemos por la terrestre que ya tendremos ocasión de dar ese salto brutalmente cualitativo de forma paulatina: El homo sapiens convivió en Europa durante diez mil años con el hombre de Neandertal. Desde el prisma de este último los encuentros fortuitos con esos "seres superiores" son lo más parecido que nos ha sucedido a los humanos al formidable descubrimiento de inteligencia extraterrestre. La brecha entre nosotros y la civilización que emitió señales, revelando datos íntimos de los quarks, obviamente, es infinitamente mayor que entre nosotros y nuestro robustos pero atolondrados primos cazadores-recolectores. Ninguna noticia científica desde que el hombre empezó a diseñar hachas de cuarzo granulado tiene el calado extraordinario del primer contacto con una civilización avanzada: no sé puede comparar con nada de lo sucedido hasta el momento. El paralelismo antropológico, sin embargo, puede servirnos para ilustrar algunos extremos a tener en cuenta ante tan sobrecogedor hallazgo científico; para muchos, el más importante de la Historia Humana.
Puede que sus radioseñales no fueran emitidas por herramientas tecnológicas avanzadas sino...¡que partieran de su propia biología gracias a una adaptación "darviniana" ó incluso metamórfica ad hoc!


Algunas preguntas. Muchas respuestas (especulativas). Varias concomitancias.

¿Desde hace cuanto tiempo lleva la señal extraterrestre emitiéndose? Mínimo, dos millones de años. Máximo, ….¿eónes? Quizá la civilización que la emitió se extinguió fagocitada por otra superior o autodestruída, hace cinco o quinientos milenios. Desde el punto de vista lógico eso no es muy probable: las civilizaciones superiores no hacen esas cosas tan feas. Andan demasiado entretenidas en desenmarañar la tramoya de todos los universos posibles e imposibles, descifrando cómo funcionan las ruedas dentadas de Dios, o incluso buscando algún puesto en su Consejo de Administración, por lo que tal hipótesis podríamos descartarla. Si la señal no fuera puntual sino persistente en el tiempo podría colegirse que el emisor es insistente en sus objetivos al emitirla… ¿Contactar con otras civilizaciones? ¿Intentaron los homo sapiens contactar con esos vigorosos pero torpes humanos? Pueden que tiraran la toalla a las primeras de cambio, cuando por respuesta los Neandertales se comieran a sus niños, violaran a sus mujeres. ¿Existiría algún punto en común en ambas sub-especies por el que se impusiera la simbiosis? ¿Se encargarían "los listos" de la logística para cazar al mamut imperator y "los fuertes" de brazo ejecutor de sus instrucciones? No parece demasiado probable. ¿Por qué querría contactar una civilización infinitamente más avanzada que la nuestra, con nosotros? ¿Para estudiarnos? ¿Estudiaban los sapiens a los neandertales y los usaban de cobayas? ¿Para unirnos a ellos? Quizá vivimos en un universo en el que lo gregario se impone a las individualidades egoístas.

 ¿Cómo será el aspecto físico esos seres que nos comentan nosequé desde la galaxia vecina? El obcecado reduccionismo que imperó entre los científicos al buscar vida en condiciones similares a las terrestres fue erosionado y derribado por el descubrimiento de los extremófilos: Seres que nacen, se reproducen, (no sabemos si alcanzan la felicidad platónica o no) y mueren en condiciones extremas de acidez, basicidad, temperatura, presión: Ellos ampliaron enormemente los posibles escenarios donde pudiera surgir vida. Por esa razón y descartada desde hace mucho la Luna, Marte, Titán, entre otros, se convirtieron en objetivos prioritario en la desesperada búsqueda. La lección quedó aprendida y vida basada en el metano, la sílice o en cristales de berilo se antojaron como posibles. Puede que sus radioseñales no fueran emitidas por herramientas tecnológicas avanzadas sino...¡que partieran de su propia biología gracias a una adaptación "darwiniana" ó incluso metamórfica ad hoc! Puede que fueran del tamaño de microbios o que midieran millones de kilómetros de longitud, como enormes soles. 'Mamá' lógica nos indica de nuevo que probablemente ambos extremos no sean los indicados, aunque todo es posible. Todo esto implica que con toda probabilidad esos seres sean tan abismalmente diferentes a nosotros, tan alejados del concepto clásico que nos visitarían en preciosos platillos cromados, que si los viéramos apagaríamos los radiotelescopios y no querríamos tratos con ellos, como mínimo, en otro par de eones. En nuestro ejemplo terrestre, un antropomorfismo análogo, quizá contribuyó a fomentar el contacto, a pesar de las obvias diferencias heterocrónicas. Los sapiens veían a los Neandertales como el pariente brutote y entrañable. Éstos a nosotros, como adonis futuristas. Quizás…

 ¿Son los emisores de la radioseñal llegada a la Tierra la cima intelectual de todas las confederaciones extraterrestres posibles? Aquí una respuesta firme sustituye las especulaciones timoratas con un enorme NO. Por un lado, y muy probablemente, la emisión de ondas de radio para telecomunicaciones sea un método muy primitivo sólo usado por civilizaciones que se mueven en una estrecha franja evolutiva, a nivel tecnológico. El sapiens tardó medio millón de años en conseguirlo, por lo que no pudo enviar mensajes amigables a sus primos de lóbulos frontales poco desarrollados, de cueva a cueva. Y aunque lo hubieran hecho los...
 
Jean-François Champollion y Thomas Young establecieron las equivalencias. Ahora necesitamos urgentemente otra piedra de Rosetta, pero cósmica, para descifrar las señales inteligentes de origen extraterrestre. ¿Quién será el nuevo Champollion?
 
...Neandertales no tenían la tecnología adecuada para recibirlos; las piedras afiladas-sus cuchillos de Dorso-lo más que hacían era despellejar a los mastodontes pero de receptoras de ondas de radio, nada de nada. Mirando al mañana, esculpiéndolo con nuestra imaginación, que es lo que realmente nos gusta: ¿ven ustedes a los humanos del futuro usando tan rudimentaria tecnología? Es como si ahora empleáramos un tam-tam para indicar a nuestra pareja que llegaremos tarde a cenar. Ondas cuánticas, microondas, láser u otros hallazgos físicos todavía inimaginables probablemente serán los medios que usen nuestros remotos descendientes.


 Lo cierto es que si nosotros quisiéramos comunicarnos con un neandertal puede que golpeáramos un tambor, intentando que así nos entendiera, descartando por completo la matemática diferencial. De modo que por muy avanzada que sea la civilización emisora su propio método para comunicarse desempeñará, asimismo, la función de filtro, caso de tratarse una prospección de mundos inteligentes. En cualquier caso para nosotros una civilización suficientemente avanzada será totalmente indistinguible del concepto que nosotros tenemos de Dios, derivada que amablemente le cedo a mi querida NeoHypatia de Alejandría, escapando de tal embrollo en sutil finta. Lo que pienso es que los encargados de transmitir señales primitivas, en una dilatada línea de tiempo de casi catorce mil millones de años, no pueden ser ni por asomo los más avanzados; una civilización que nos aventaje cien millones de años puede que se la considere embrionaria en esa descomunal línea temporal, desde el big-bang. Para sentirnos más insignificantes, si cabe, especulo acerca de que los emisores de la señal recién descubierta siquiera sean la especie más avanzada de su mundo. Quizás veinte ó treinta les superen y las radioondas procedan de organismos menores, allá en su Sistema.

 ¿Qué mensaje encierra la señal? Ummh. Aquí todo son hipótesis salvo los bits que la integran. ¿Qué se puede decir en 17.345 bits? Este artículo, en lengua castellana, ocupa unos 90.000, para que se hagan a la idea. Esos bits podrían ser casi cualquier cosa, salvo una enciclopedia galáctica detallada, a no ser que el universo sea mucho más sencillo de lo que creemos. El mensaje podría ser desde uno rutinario de descarga de chatarra espacial de un carguero de tercera hasta la explicación definitiva a los interrogantes más ignotos del universo ("42" como alguien dijo jocosamente en una hilarante comedia galáctica que, espero, algún día mis colegas de Tiempos Futuros se dediquen a desmenuzar a fondo). Mi compañera de columna (y de clonicidad) cambia información por belleza…todo puede ser. Frank Drake puso de plazo alrededor del año 2022 para la obtención de señales inteligentes y la cosa se demoró unas décadas. Los límites de 80 años luz alrededor de la Tierra se ampliaron a toda la galaxia-y anejas-y los 2.000 millones de canales simultáneos se multiplicaron por diez mil. La nueva radioastronomía caminaba con paso firme, pero todo esto, prever y dotarse de más medios para la captación de señales eclipsaba el problema al que se enfrentarían los científicos…¡si tenían éxito! Bien, ya hemos encontrado un mensaje de una civilización inteligente. Ahora a ver quien es el guapo que lo traduce. A la niña Rosalina Maryland la humanidad le estará siempre agradecida por su meritoria gesta, identificar el mensaje como tal; pero percibir voces en la lejanía no quiere decir que entiendas lo que gritan. ¿Qué le diríamos a un hombre de Neandertal si nos lo encontráramos por la calle? En verdad, y para ajustar la metáfora sería más correcto irnos al sofisma del naufrago y la botella: Un homo sapiens, atrapado en una isla, lanza cíclicamente unos mensajes al mar sin saber quién los podrá encontrar. Puede que sea, efectivamente, otro humano con una capacidad cognitiva igual ó inferior, pero no estamos seguros. ¿Qué diríamos en esos mensajes? ¿Serían mensajes de socorro? Bueno, sólo si queremos que nos rescaten de nuestra isla. Lo cierto es que si queremos hacernos entender a un amplio abanico de especies deberemos ser llanos en nuestro lenguaje, incluso simbólicos. Lo malo es que nuestro simbolismo más básico quede a años-luz de la capacidad de raciocinio de nuestro receptor. Y eso es lo que me temo que podría suceder con el mensaje extraterrestre. Quizá sólo lo podamos descifrar, y aquí el tercer filtro-tras la capacidad de recepción y de identificación-cuando seamos dignos, tecnológica y socialmente, de entenderlo.

 Despidamos ya aquí al entrañable Neardental, que tanto nos ha servido durante estas líneas. Viajemos finalmente unos de miles de años al futuro de ese homo del Paleolítico Medio. Los egipcios, constituyendo una de las primeras civilizaciones humanas, nos lanzaron mensajes-todas sus manifestaciones culturales escritas-que no pudieron ser descifradas hasta ayer mismo, en términos históricos. Una piedra de granito negro fue determinante para resolver el enigma: un decreto de Ptolomeo V acuñado por sus sacerdotes de Menfis. Poco importó la retahíla de encomiásticos al rey y el sofrito de dioses que desgranaba el mensaje: Jean-François Champollion y Thomas Young establecieron las equivalencias. Ahora necesitamos urgentemente otra piedra de Rosetta, pero cósmica, para descifrar las señales inteligentes de origen extraterrestre. ¿Quién será el nuevo Champollion?

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