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MAGAZÍN UCRÓNICO DE LA CIENCIA Y TECNOLOGÍA DEL MAÑANA
"Quien pretenda una felicidad y sabiduría constantes,
deberá acomodarse a frecuentes cambios"  CONFUCIO
 
FUTURE ADVENTURES - LOS OCÉANOS DE ÍO - SEGUNDA PARTE
 
 
Future Adventures
NOVELA CORTA
Io

BREVE SINOPSIS

Estación de Origen: Ío, quinto satélite de Júpiter, usado como lanzadera, aprovechando la fuerza gravitatoria del sistema joviano. Prohibido no mirar.
Estación Destino: Mundo Verde, a 42,3 años-luz de la Tierra. Planeta terraformado parcialmente; paraíso subtropical a distancia sideral.
Viajera: Odisea Lewisburg, periodista treintañera de principios rectilíneos y pensamientos penetrantes. No implantes neuronales, ni siquiera dentales.
Objetivo: Desentrañar el misterio que 'aqueja' al 30% de los colonos, una extraña enfermedad llamada...¡felicidad!
Armas Disponibles: Tozudez en grado sumo, inteligencia oblicua, sexto y séptimos sentidos altamente desarrollados tendentes al 'deja vù'. Belleza intolerable, sonrisa invencible.
Personaje Invitado: Bertrand Russell, filósofo, matemático y premio nobel de literatura 1950.

AVISO LEGAL

"Los Océanos de Ío ",al igual que todos los relatos, microrelatos, cuentos, novelas cortas y novelas de la sección Future Adventures está debidamente registrado, sus derechos de autor protegidos, y su plagio, total o parcial, sin citar nuestra web de Tiempos Futuros, está tipificado como delito. Para cualquier duda al respecto consultar el Aviso Legal.

Los Océanos de Ío

Autor: Voyager (o no)

 SEGUNDA PARTE: MUNDO VERDE

III

 Roberto Lee escuchó los acordes de música folk antes de abrir los ojos. Se sentía extraordinariamente bien…psicológicamente. Y se sentía así a pesar de tener el cuerpo muy dolorido, a pesar de los analgésicos suministrados por el equipo médico robotizado, la dosis de dobutamina para evitar la atrofia muscular y a pesar de las dos semanas de electrofisioterapia aún estando inconscientes. Entreabrió un ojo y le pareció vislumbrar la silueta de Odisea, aparentemente dormida y recostada en su asiento. Volvió a cerrarlo y permaneció en un estadio de duermevela un tiempo indeterminado. La sensación era muy, muy placentera.

  Después, lentamente, organizó sus pensamientos sueltos durante unos minutos, introduciendo cada uno en su carpeta correspondiente: ¿Por qué le dolían tanto las articulaciones? ¿Había tenido un accidente cardio o cerebro-vascular? No parecía probable a juzgar por sus síntomas. ¿Quién era esa chica? Bueno, parecía la famosa periodista del bicanal 6000. Sí, la conoció en un vuelo, eso lo recordaba. Era bella esa música y le sugería parajes bucólicos, quizá irlandeses. Estaba condenadamente a gusto, así recostado, y transcurrió otro lapso difuso de tiempo. Luego, lentamente recuperó más consciente los interrogantes

… ¿Cuánto tiempo había dormido?  ¿Dónde se encontraban?...No, sí…¡¡¡Dios mío!!!

-¡¡¡Dios mío!!!-gritó también Odisea Lewisburg, con los ojos hinchados todavía, catapultando los párpados de su compañero de asiento-La hazaña visual que tenían delante era delirio para sus retinas. Ambos se levantaron boquiabiertos, mudos de asombro, con las piernas renqueantes, sin importarles sus dolores ni sus problemas psicomotrices, ni nada más en el universo. A través de los cristales ligeramente tornasolados Mundo Verde se erigía ante ellos rotundo, definitivo, maravilloso. Parecían hallarse orbitando frente a la región habitable del planeta, justo por encima de su atmósfera artificial, donde los infinitos tonos esmeralda y verdemar pugnaban entre sí por destacar, donde la tupida vegetación formaba un bloque sólido sólo rasgado por enormes corrientes de agua. Un océano arborescente cubría con su manto hasta donde alcanzaba la vista, hasta un remoto horizonte convexo donde se alzaban afiladas crestas heladas pero base rocosa, perteneciente a la colosal cordillera del NeoHimalaya, diez veces más grande que la análoga terrestre.  La región inscrita en ella quizás pudo ser escogida en función de su relativamente llana orografía, aunque…, según la vieja leyenda que circulaba en boca en boca de sus habitantes, el azar fue el responsable de la elección… Estaban en frente de una enorme altiplanicie del tamaño de Madagascar (Unión Africana) o España (Unión Europea), es decir, medio millón de kilómetros cuadrados. Antes de llegar a la mencionada cordillera que rodeaba a la región, la meseta acababa bruscamente en un profundísimo valle que constituía su perímetro… ¡y que dejaba pequeña la depresión de las Kuriles terrestre! Es decir, la zona habitada estaba constituida por una “isla verde” en medio de un desierto infinito y montañoso. Se trataba de un irreductible oasis planetario, joya biológica del Sistema Solar Pegaso. Diferentes acuíferos subterráneos así como un régimen de precipitaciones controlado nutrían a la subrregión del preciado elemento.

 El navío estelar deceleró para atravesar el tenue velo de nitrógeno, oxígeno y dióxido de carbono generado por los procesadores atmosféricos y por los ciclos de la enorme masa vegetal; nimia prueba para los escudos térmicos que habían soportado las velocidades cuasi-lumínicas. Después, parecieron acercarse lentamente a una estructura artificial que se recortaba justo enfrente de la proa del navío. Pegaso 51 era un sol indistinguible de nuestra vieja estrella y refulgía poderoso ese día despejado.

-Verde-acertó a esbozar el neurobiólogo con la lengua todavía medio atrofiada. El esfuerzo le supuso que mil alfileres pincharan su garganta, aunque él no lo acusó a nivel consciente; la belleza implacable que tenían delante eclipsaba todo lo demás.

-Sí, muy verde-repitió como una tonta la periodista embriagada ya, incluso antes de descender, de dicha tonalidad. Entonces ella se cercioró de que, aparentemente, vestía las mismas ropas que hacía…¿un rato? Bueno, al parecer,… ¡más que un rato! Los centros neuronales responsables de su corrosivo humor parecían ya haberse inicializado:

-Roberto, espero…espero… que no te importe que te tutee, sobre todo teniendo en cuentan que nos conocemos…-hablaba todavía con mucha dificultad pero su esfuerzo masoquista consiguió su objetivo y le arrancó la risa a su compañero de tribulaciones-….teniendo en cuenta que nos conocemos … hace más de sesenta años. Si nos hubiéramos casado ese día,… nos ubicamos entre nuestras bodas de oro y las de platino. Ja ja ja.

-Ja ja ja. No me hagas reír que me desintegro, Odisea.-Definitivamente las facciones del médico habían mutado en un incontestable proceso de sublimación, del infausto dolor a la desbordante felicidad, sin pasar por ningún estadio intermedio.

 
 Tras informar a través de la megafonía del navío estelar que el viaje había transcurrido sin incidencias reseñables, las características básicas del planeta y su estrella aparecieron ingrávidas sobre la cabecera de sus asientos anteriores, delante de sus narices. Mientras leían, bebieron un brebaje caliente que les tendió la azafata artificial XTina: les sentó estupendamente a sus bocas resecas y gargantas acartonadas, como una suave pócima mágica. Odisea fue quien volvió a realizar un juego de anacronismos, mientras comprobaba de reojo que sus compañeros africanos de singladura permanecían todavía dormidos:

-Como la eficiente XTina haya permanecido en una caja todas estas décadas le chirriarán todas las ruedas dentadas de su interior; necesitará urgentemente una actualización de software. En cualquier caso le pediré la marca de su crema hidratante. ¿Será la misma robot o habrán jubilado aquella y fabricado esta para la ocasión?

MUNDO: 51 PEGASO C, B-19 Ó MUNDO VERDE

TIPO: SEMITERRESTRE DE NÚCLEO FÉRRICO, CON TRAZAS DE CROMO Y NÍQUEL.
MASA: 0,88 TIERRAS, 5,26x1021 TONELADAS
VOLUMEN: 2,38 TIERRAS, 2578087,4x106 KMS3
DISTANCIA MEDIA RADIO ORBITAL: 0,9 U.A, 135 MILLONES DE KMS
PERIODO ORBITAL: CUASI-CIRCULAR DE 3,77 AÑOS TERRESTRES
PERIODO ROTACIONAL: 1,5 DÍAS TERRESTRES, 36 HORAS.
ZONA HABITABLE:   HEMISFERIO SUR, REGIÓN SUBTROPICAL. 7%  SUPERFICIE PLANETARIA.
TEMPERATURA MEDIA: 96º C, ZONA HABITABLE 37º C
EXCENTRICIDAD: 0,003
LUNAS: NO
ESTACIONES: NO
ATMÓSFERA: EN PERIODO DE FORMACIÓN
PLUVIOMETRÍA: 2.300 mm/año ZONA HABITABLE, 14 mm/año RESTO DEL PLANETA
GEOMORFOLOGÍA: ÚNICO CONTINENTE, SIN OCÉANOS.
FAUNA: NO
POBLACIÓN ACTUAL: 617.439 HABITANTES.
SOL: PEGASUS 51, CATÁLOGO HIPARCO DE NICEA: 113357

CLASE: ENANA AMARILLA,
TIPO ESPECTRAL: G5V
MASA: 1,06 M. SOLARES
TEMPERATURA SUPERFICIAL: 6.000 ºC
ANTIGÜEDAD: 7500 MILLONES DE AÑOS
DISTANCIA A LA TIERRA: 42,3 AÑOS-LUZ
PLANETAS: 4. (3 JOVIANOS INHABITABLES)

-¿B-19? Que nombre tan glacial, tan de modelo de electrodoméstico, para citar un planeta.-dijo Roberto todavía meditabundo sobre los datos.

-¿No lo has leído en la revistilla? Al parecer, en el imaginario de este planeta pervive la idea que hace trescientos años un robot terraformador se debió de caer por error, dentro de un gran contenedor, procedente de un carguero estelar, quizás al realizar alguna maniobra brusca de aproximación; el carguero llevaba a cientos de sus compañeros programados para “limpiar” algún otro mundo. Sin embargo, él solito comenzó a aclimatar el planeta y así estuvo varios siglos. Cual Robinson Crusoe cibernético y sideral consiguió engañarle al tiempo y sobrevivir con las piezas de repuesto que se hallaban en el contenedor, sustituyendo periódicamente su célula nuclear de energía por otras decenas destinadas a sus compañeros. Cuando una misión exploradora se volvió a dejar caer por este planeta encontró una superficie de veinte kilómetros cuadrados perfectamente terraformados, con una vegetación exuberante, una pre-atmósfera embrionaria y un robot desquiciado, prácticamente inutilizado, cantando canciones de antiquísima cantante de jazz Ella Fitzgerald. Aquel robot se llamaba B-19 y el planeta lo tenemos delante. ¿Leyenda? ¿Realidad? Nadie lo sabe, aunque el caso es que desde siempre, desde la génesis de este mundo, siempre se dio pábulo a esa historia. Fue precisamente desde ese supuesto epicentro aclimatado desde donde comenzó la construcción de la ciudad-estado, columna vertebral administrativa y política del planeta, PegasusGreen. Te veo muy pensativo: ¿Interpretación de esos ingrávidos datos para una pobre periodista, que aprendió más de Aristóteles o de Bécquer que de Pitágoras ó  Hawking? Que soy de letras, vamos…

-Mmm…Bien, curiosa historia que cuentas, la del androide.-La voz de Roberto Lee parecía recobrar poco a poco su antiguo tono y musicalidad enciclopédica:-Te diré lo que pienso: Parece ser que estamos frente a un paraíso de clima constante, que no homogéneo, que ni en varias vidas podríamos conocer en toda su extensión, puesto que su superficie sólida explorable equivale a la de 6 ú 8 Tierras, al carecer de océanos. No nos conviene salir de su temperatura subtropical, puesto que más allá su similitud con nuestros desiertos será casi mimética, con la abrasiva particularidad, además, de carecer dichas regiones de atmósfera. Celebraremos la inauguración de cada nueva carretera puesto que ellas irán ensanchando nuestros límites geográficos en este enorme planeta…

… Pienso que los amantes no contemplarán luna alguna pero sí soñarán con su futuro al albur de prodigiosas auroras australes, a juzgar por la latitud de la región habitable. Si el mágico embrujo de las auroras funciona los tataranietos de sus tataranietos se reirán, leyendo sus libros de historia, de que hubiera un tiempo tan primitivo y salvaje; la franja habitable será su particular Garganta de Olduvai, cuna de los homínidos en la Tierra. El brutal planeta joviano Pegasus 51 b será “estrella” vespertina y matutina de magnitud extraordinaria por el reflejo del astro y, quizás, “norte” de exploradores futuros…

… Al carecer de océanos también nos faltará un regulador-suavizador del clima por lo que rápidamente pasaremos del calor tropical achicharrante o al frío extremo, según ascendamos o descendamos de paralelo, o sencillamente cuando caiga la noche. Las lluvias formarán parte de nuestras vidas, quizás nos harán rozar la depresión y recordar una versión edulcorada de nuestra vida en la Tierra, pero convertirán a los días de sol en verdaderamente resplandecientes, durante los cuales pensaremos que mereció la pena venir aquí. Precisamente por la intensidad lumínica, que si bien nos servirá para generar energía barata, tendremos que tener especial cuidado en proteger nuestras pieles y retinas ante tal derroche fotónico.

… Por esa calurosa razón los días despejados deberemos evitar realizar cualquier actividad al aire libre en las horas alrededor del cenit, que cifro en las 16-18 horas. Deduzco que vamos a gastar poco en ropa, mucho en aire acondicionado y en cremas anti-UVB. Los años puede que se nos hagan eternos al vivir en un mundo sin estaciones-debido a que la órbita del planeta no es elíptica-y, sobre todo, debido a sus días de treinta y seis horas. Nuestros ciclos circadianos se verán seriamente afectados precisamente por dicha duración; aunque por fin nos regalarán esas horas diarias adicionales que muchos imploramos durante toda una vida. Deberemos, en cualquier caso, prepararnos para siestas de cuatro horas sino queremos caer triturados por cualquier esquina,…¡aunque pesemos un 12% menos que en la Tierra!; treinta y seis horas diarias son muchas horas…

 … En el plano gastronómico nos vamos a hartar de kiwis, chirimoyas, papayas y demás frutos tropicales hasta la apoteosis de la acidez y, los cereales, frutas de invierno como fresas o naranjas, verduras y legumbres nos sabrán un poco a invernadero hasta que nos acostumbremos. El pescado será, lógicamente, fluvial o de piscifactoría y la carne de granjas reguladas; espero que una férrea política proteccionista para con este paraíso impedirá que rompamos el delicado equilibrio natural del ecosistema. En esa línea las industrias madereras y las de extracción de minerales cubrirán una amplia demanda de puestos de trabajo bajo, espero, un ojo del Gran Hermano “orwelliano” que evite los abusos y latrocinios. La vida natural en parajes de ensueño se impondrá hasta que pidamos a gritos un centro comercial aquejados de sobredosis de verde, agua, madera y piedra…

 …En lo social nos encontraremos a una población endogámica y aburrida que nos mirará como “ADN fresco”, en esta isla planetaria de bajísima tasa demográfica. Creo que más de uno nos va a pedir nuestro código personal antes, incluso, que nos de tiempo a mostrarles nuestros encantos. También los verdianos acogerán como venido del cielo-nunca mejor dicho-la tecnología, la materia prima inédita y el arte que les traemos en este navío estelar y desarrollados en el planeta “matriz”. Ahí se acabarán las envidias de un planeta superpoblado, superpolucionado, superresabiado, superalienado del que hicimos muy bien en escapar…

…Por cierto, supongo que contradiciendo las recomendaciones de la Compañía los colonos tardaremos una generación en descartar la ya mala costumbre de andar calculando qué año será en el Planeta Azul. En verdad, ¿a quién le importa ya eso? La humanidad que quedó allí podría haberse autodestruido hace cinco minutos y no nos enteraríamos hasta dentro de más de cuarenta años. En fin y resumiendo: ¡Abajo el Planeta Azul!... y… ¡¡Viva Mundo Verde!!

 Odisea Lewisburg miró al médico quizás con la misma expresión les mirarían los colonos, según él preconizó con sus palabras. No sabía cuán fresco era su ADN pero sí que le recordaba a un profesor de su facultad por su cuidada oratoria, por su sagacidad y por su cara, devastada por la vida. ¿Por qué siempre le atraían los hombres complejos de turbio pasado…e incierto porvenir?

-Perpleja me has dejado, la verdad, por tu precisa radiografía. Nada de lo mencionado figura en los catálogos de la Compañía.-subrayó mientras agitaba uno de ellos-Si tu didáctica perorata no ha sido un farol, quedas fichado, si lo deseas, para mi equipo gracias a tu aguda perspicacia; observo que no tienes dificultad en tomar los datos en bruto, sin refinar, pasarlos por la trituradora/depuradora de tu cerebro y generar finalmente finos análisis intelectuales. Confiesa, ¿tienes implantado algún microprocesador cuántico entre dos circunvoluciones?-La chica, iluminada en ese momento por los haces de luz que penetraban por los ventanales, se sirvió de dicha circunstancia para enfatizar su petición:- Hablaré sin ambages: Te necesito para que me ayudes a desvelar el misterio de la “Eterna Felicidad” de los colonos.

-No, no he permitido nunca que nadie me levante la tapa de los sesos e introduzca en mi cabecita chatarra de cualquier género, si es a lo que te refieres.-Parecía dilatar su respuesta como para disponer de unos segundos más para decidirse-Gracias por tus lisonjas pero me consta que tú tampoco te quedas manca y que podrías competir con cualquiera con un hemisferio cerebral atado a la espalda. Respecto a tu atractiva oferta…-tras cavilar cinco segundos más Roberto Lee clavó sus ojos miel en los verdes de la periodista y afirmó:- Acepto el reto; supongo que no habrá ningún problema en compatibilizar mi profesión con la de Curioseador Extraoficial. Otra cuestión es que el misterio se deje domeñar por nuestras cabecitas.

-Roberto, tras salvar un abismo sideral, ya hemos llegado a nuestro destino ¿Cómo te sientes?-Tras la pregunta el hombre cerró un instante sus párpados como buscando la respuesta en su interior. No tardó más de un instante en volver a abrirlos y afirmar:
-Feliz. Muy. No puedo evitarlo. Eso no me convierte en un asesino en serie, ¿verdad?.

-No, no del todo.

 -¿Y la periodista?

-Bien, pero que muy bien, sin que esto sea significativo de nada…¡Feliz!, sin duda. ¿Será una enfermedad crónica?

* * *

… Había veces que se cuestionaba el hecho de que, quizás, antes del "percance" supiera por qué se hallaba solo en el planeta. A B-19 le dolía notar que, a partir de ese momento, su mente se concentraba menos en su labor. Algunas veces se sorprendía pensando en cosas que nada tenían que ver con su trabajo, por ejemplo, contemplando los curiosos puntos que titilaban en la noche de aquel mundo sobre el altísimo techo del exterior. Éstos formaban curiosas formas geométricas si uno los unía con su mente. Destacaba entre ellos El Gran Hexágono, que recorría la noche de un lado al otro, y así hacía todas las noches. Curioso y extraño a la vez…

…Poco a poco la misión iba llegando a su término. Ahora le gustaba pasar parte del tiempo con los Seres de Vida Breve, puesto que tenía más momentos libres. Aunque B-19 no durmiera, trabajar la totalidad de las horas de un día hubiera supuesto un riesgo innecesario para sus dispositivos. Tomando esta medida se vio recompensado al no sufrir más averías en su ya maltrecho cuerpo…

…Un día, B-19 estaba como otras tantas veces recargando baterías en la Sala del Generador Principal. Como no era un Robot Energético desconocía cual era la fuente principal de energía. Sin embargo sí sabía que, gracias a ella, todos los sistemas grandes o pequeños, funcionaban. Si no fuera así, ¿como podrían moverse las máquinas que él utilizaba? ¿O dar luz los pequeños soles del Invernadero? Nunca supo para qué servían. Quizá para que los Seres de Vida Breve vieran mejor. De cualquier modo, no estaba muy seguro. Ahora el Invernadero carecía de utilidad. Sus amigos poblaban toda la subrregión y se bastaban por si mismos para subsistir. Sin embargo la prefabricada estructura seguía proporcionando Sustancia Pura y alimento en los lugares donde habían estado los seres. El robot pensó que el Invernadero no era muy listo y se compadeció de él.

 A B-19 le gustaba reflexionar mientras hacía acopio de energía. Un Ser de Vida Breve le acompañaba en esta ocasión, Un cuadrúpedo de orejas puntiagudas que rondaba curiosamente la Sala del Generador…

-…"Solo cinco minutos más. ! ¡Que lástima!"- pensó el robot. Para B-19 aquel era el momento más agradable de la semana. Cuando desenchufó sus terminales se encontró exultante de alegría. La música inundaba la sala procedente del altavoz de su espalda.

-"...I can´t stop loving you..."

…El robot se sorprendió a si mismo coreando la frase del estribillo. El ser le miró desconcertado durante un segundo para después volver a su errante pulular por el recinto. Nunca había sentido, hasta ese momento, la necesidad de exteriorizar sus emociones. Además desconocía lo que querían decir aquellas palabras procedentes, con toda seguridad, de una antiquísima lengua muerta. Decididamente el accidente había perjudicado de forma grave sus circuitos

…La Sustancia Pura volvía a caer del altísimo techo del Exterior. De forma precavida el robot se resguardó como lo había hecho en multitud de ocasiones. En sus otros trabajos nunca tuvo contacto con ese líquido, ahora tampoco estaba previsto que lo hiciera; solo unas décadas trabajando allí para después ser desconectado y llevado a otro lugar. Al Procesador le había dado tiempo a hacer su trabajo y la atmósfera algún día sería similar a la de un planeta habitado…
…A pesar de que la Sustancia ahora alimentaba a todos los Seres, a él no le gustaba; hacía mucho tiempo que había estropeado su cuerpo robótico. Además, al caer, muchas veces sembraba la destrucción. Destrucción de lo que había tardado semanas en crear. Como allí no se encontraban otros Robots Capataces, él ignoraba de que material construir las carreteras, complejos y todas las demás estructuras. Se limitó a ponerlas donde recordaba debían estar...


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