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MAGAZÍN UCRÓNICO DE LA CIENCIA Y TECNOLOGÍA DEL MAÑANA

“La vida es como una leyenda: no importa que sea larga, sino que esté bien narrada” SÉNECA

 
FUTURE ADVENTURES - EL DIOS VIRTUAL - CAPÍTULO 9 (1)
 
 
Future Adventures
NOVELA CORTA
El Dios Virtual

BREVE SINOPSIS

Estación de Origen: Cochambrosa, decadente, Realidad Real. Que asco.
Estación Destino: ¿Resplandeciente? ¿Histriónica?
Realidad Virtual Total. Ni una mota de polvo y en eso nos convertiremos o no, depende.
Coprotagonista: Preciosa "knowbot", Olimpia Freeworld. Silicona hecha bytes pero con mucho más cerebro que los babosos que la desean.
Objetivo: Desentrañar el origen de los inexplicables crímenes generados...¡¡dentro del cyberespacio!!
Dos frases:"Prohibido Pensar en Monos" "...fui el primer ser humano en regalarle a su esposa un kilómetro cúbico de realidad virtual".
Personaje Invitado: Argos Neptuno, un fantasma, un vestigio ectoplasmático digital tras un experimento neuronal fallido. ¿eh?
Una Prueba de Fuego: El Proyecto Riesgo o como sería la RVT si fuera tan peligrosa como la Realidad Real, la de toda la vida.

AVISO LEGAL

"El Dios Virtual ", al igual que todos los relatos, microrelatos, cuentos, novelas cortas y novelas de la sección Future Adventures está debidamente registrado, sus derechos de autor protegidos, y su plagio, total o parcial,sin citar nuestra web de Tiempos Futuros, está tipificado como delito. Para cualquier duda al respecto consultar el Aviso Legal.

El Dios Virtual

Autor: Voyager

NOTA: Este relato puede contener algún pasaje o expresión que hieran la sensibilidad del lector
por lo que su lectura se recomienda, expresamente, a mayores de 18 años.

EL DIOS VIRTUAL

CAPITULO 9: EL PROYECTO RIESGO (1)

 Color negro. Incluso con los ojos abiertos. Silencio lúgubre. No me puedo mover. Un poco de claridad. Dolor cabezoidal. Sonido tenue. Sonido fuerte. Alguien dice algo pero no le entiendo. Me sigue doliendo el cuerpo pero de otra manera. Noto que me desplazo a gran velocidad en un vehículo terrestre. El ambiente se vuelve violento merced a una gran nube de polvo y un sonido opaco que comienza a tornarse ensordecedor.  Se hace la luz y lo primero que veo es una manada de ñus que extienden un oscuro manto irregular en el fondo de un valle. 

-Los ñus, grandes mamíferos artiodáctilos de 160 Kgs de peso de la familia de los bóvidos, son herbívoros y necesitan nuevos pastos para sobrevivir, por eso emigran. - Esa voz... Tras botar junto al 4x4 en un bache miro a mi izquierda y descubro la siempre reconfortante imagen de Olimpia Freeworld; esta vez con los cabellos de un añil intenso, que me mira con sus ojos como platos, vestida de Indiana Jones. Un sol gigantesco e irreal me abrasa con su ígneo poder; una sabana indómita inunda mis pupilas. Pero esta vez, mi knowbot,  lejos de tranquilizarme me desconcierta.

-¿Por qué no contestas a la pregunta que te formulé antes de ver la manada, Harri? -Y entonces me la quedo mirando con cara de tonto, boqueando como un pez. Ella vuelve a hablar.

-¿Te encuentras bien?-Desde el fondo de mi garganta apelmazada emito con dificultad:

-No. Ni de guasa. Me encuentro fatal y no sé qué diablos hago aquí. ¿Qué ha sucedido con Joe Bihead? -Pregunto mientras localizo los botones de Salir, Deshacer, Rehacer, Ir a, E-mail encima de unos álamos,-¿en la sabana?- más allá del horizonte...  ¡ desactivados !  Todo aquello es muy extraño. El viento besa las copas de los árboles que se estremecen en un  murmullo animal. El sol está tan enorme...

-No sé quién es ese hombre, ni nunca oí hablar de él,  pero no te preocupes. Entre las penalizaciones de la Cyberaventura se encuentra la amnesia temporal. Sólo te durará un par de minutos. Te aseguro que es lo menos malo que te puede suceder. La depresión o el dolor son mucho peores. Creo que ha sido por lo del elefante que nos arrolló, jeep incluido. Es de suponer que ya estaríamos muertos allá afuera.-

-El elefante. Ya. Claro, el elefante.-El puzzle que es ahora mi vida se complica a cada afirmación de la knowbot, lejos de recomponerse. Lo que más me molesta es su tonillo entre maternal y condescendiente. Contemplo el virar al este de una bandada de flamencos sobre la tarde de topacio sin entender nada de nada. Ella está hablando de nuevo:

-No te preocupes. Te quedan un minuto y veintidós segundos para recobrar la memoria por completo - Ella permanece inmune a las corrientes emocionales y contrapuestas que fluyen en mi interior. Ni caso, vamos.

  ¿Qué diablos...? Bueno, esperaré. Supongo que tengo que confiar en ella. En un minuto y pico sabré dónde se encuentra mi cuerpo físico y dónde mi cuerpo virtual. Lo último que recuerdo antes de aquello es que estaba metido en una situación peliaguda y, todavía, no sé cómo había escapado de ella... si es que...  La brisa acaricia mi cabeza y dentro de ella mis pensamientos atemperándolos en gran medida. Todo tendrá una explicación...razonable. En ese largo minuto veo como una leona mata rápido y sin contemplaciones a alguno de los ñus menos afortunados de la ingente manada.. También en ese espacio entre ninguna parte, en el que me siento más perdido que nunca, el paisaje cambia de forma brusca acabándose la sabana y comenzando unas colinas reverdecidas y moteadas de chozas que a esta distancia parecen un cuadro de Van Gogh. Miro el astro incandescente y me parece verle crecer. El sendero pedregoso tallado entre la frondosa vegetación no parece inquietar lo más mínimo a la señorita Freeworld, que sigue conduciendo como una loca con la aguja de las revoluciones saliéndose de su ubicación, al igual que las mías...

... Adivino el acelerador fundido con el chasis por temperatura o por pura presión implacable.  El tablero de mandos se descuajaringa un poco más a cada nuevo bache y su la onda expansiva se me transmite con un realismo inusitado. Yo sé que las recreaciones virtuales las máquinas soportan, en muchas ocasiones-y por defecto-un comportamiento idéntico al objeto auténtico que emulan, fruto de un minucioso estudio de su mecánica y resistencia de materiales del Mundo Real. O en otras palabras: que como Olimpia no deponga su actitud nos quedaremos sin coche en un momentito. Ese minuto eterno todavía da de sí para un suceso que termina de sublimar mi perplejidad; hasta el momento, sólo se hallaba en estado gaseoso y desde entonces tendría que cortarla con un cuchillo si quería salir de esa alucinación: El rostro tridimensional de Sujiro Tinipopo aparece de entre una niebla venida de ninguna parte seguido de su cuerpo, como si fuera un santo, y me dice:

-Quiero que sepa, señor Paris, que como máximo representante de la Virtual Cybernetworks Company en la Tierra le doy las gracias por su gesto, que le honra como profesional y como hombre. El oriental luce el recargado traje de samuray de las grandes ocasiones- borlas que se ramifican, cenefas fabulosas, dragones de colores magnos, y una capa de maquillaje de un centímetro de espesor que no consigue disimular del todo los efectos devastadores de la coca y de la edad en su rostro. El gastado mandamás desaparece tan rápido como surgió. Más alarmante que su excelso aspecto es el tono político de su discurso que me conduce a preguntar, a mi descocado knowbot, la suspicaz última pregunta antes de la primera.

-Dime, Olimpia... ¿Cuánta gente calculas que ha visto la intervención de Sujiro Yaquimoto?-La pregunta era extraña pero sabía lo que me hacia.

-Ya lo sabes. ¿Quieres la audiencia exacta o te basta con una aproximación de cuántas personas está viendo La Prueba? Lo digo porque en el primer caso tendrán que esperar a que lleguemos a una zona de comunicaciones autorizada. Estamos atravesando un área que está señalada en el mapa-afirma tras desplegarlo entre sus rodillas nacaradas-como de no-comunicación con el mundo exterior. No te dejes confundir. Sujiro Yashimoto es quien es y por eso él puede...

-¿Qué prueba?-Grito por encima del ruido del motor-¿Desde cuándo existen zonas en la RV “autorizadas” para la comunicación con la RR?. Ya han transcurrido todos los minutos del mundo y yo sigo sin acordarme de nada. ¿Quieres, por cierto,  parar el coche de una puñetera vez?

-Es extraño-Musita la joven sin obedecer, por una vez, mi orden implícita - La reglas no contemplan como penalización dos estados de amnesia contiguos. Existen otros mecanismos punitivos alternativos para las infracciones de pequeña intensidad.-Ya tengo suficiente. Entonces transformo mi orden en directa.

-Olimpia Freeworld, detén este automóvil ahora mismo.-Y entonces sucede algo increíble... o mejor dicho no sucede.  Ella desobedece mi mandato explícito quebrantando unos de los preceptos básicos de la Red. Su posterior explicación redefine el concepto que hasta ese momento tenía de la palabra perplejidad.

-No puedo hacerlo. Tu vida es más importante que cualquier cosa en estos momentos y si no llegamos a tiempo a la plataforma teletransportadora... morirás.

-¿Queeeeeeeeeeeeeeee?-No puedo creer lo que estaba sucediendo... a menos...-¿Cómo puedo diferenciar esto de un sueño o mejor dicho de una pesadilla?

-No puedes.-Dice lacónicamente.-Yo debo de ser objetiva...

-No. Tú debes de ser lo que yo quiero que seas. Habla.

-... pero no creo extralimitarme en mi misión si te digo que tienes lo que te mereces, al haber decidido meterte en esto. Por presentarte voluntario, vamos.

 Antes de que pueda preguntar cuál es el complemento directo de su primera frase, los vertiginosos acontecimientos vuelven a posponer mi curiosidad.

 Otro todoterreno idéntico al nuestro y conducido por Juanito Andratx nos rebasa-no sé por donde, pues en el sendero sólo cabe un vehículo-haciendo a Olimpia perder el control y estrellarse contra una gran roca. La cara de Juanito haciéndonos burla, al tiempo que se aleja, no contribuye de forma decisiva a subirme la moral.  No tengo ni remota idea de dónde había salido y a dónde se dirige/nos dirigimos con tanta prisa. Ah, sí. Ella me ha dicho que a la “plataforma de teletransporte”. Algo muy extraño sucede tras el impacto:

 Siento dolor.

 Un dolor intenso en el muslo izquierdo.

-Rápido.-Grita Olimpia-Todavía podemos llegar. Y me ayuda a salir de los hierros retorcidos, circunstancia que empiezo tomar por costumbre. Me debo haber astillado la cabeza de la tibia...  ¿pero qué estoy diciendo? Si estoy en... ¿o no lo estoy? Estoy convencido que jamás nadie ha sentido un dolor como el mío en la RV, o al menos que yo sepa. No tiene ningún sentido. Siento un calor abrasador en mi piel. Definitivamente la estrella que nos arroja su luz esta creciendo. Pienso 20º pero nada sucede:  Otro imposible en la RV que añadir a la larga lista.  La cifra real de grados debe de triplicar mi solicitud por lo que,  por un lado sudo a mares y, por otro, mi mente se desenfoca, por momentos, víctima de un achicharramiento puro. Entonces recuerdo algo. Ella me ha dicho que puedo morir. Una prueba más.

 Sumido en esos pensamientos observo a la chica. Sin mediar palabra extrae del maletero unas mochilas de lona granate en cuyo lateral puedo leer la frase “Pensado en España”  bordada en negro. Luego se dirige hacia mí. Nos alejamos del vehículo, soportando la knowbot-¿mi knowbot?-mi peso sobre su hombro. Bajamos en silencio y como podemos la loma, luchando con mi pierna herida y la vegetación, hasta una zona llana, arenosa y despejada. Estoy tan sorprendido por mi descubrimiento y tan aturdido por el sofocante calor que todavía no he podido soltar palabra alguna. La prueba definitiva de mis elucubraciones es la inexistencia del logotipo de la Virtual Cybernetworks por ningún sitio. La Ley es la ley, sin embargo...

 Aunque... hay dos eventos que no encajan en mi teoría. El primero es la imagen flotante de Sujiro. En fin, la verdad es que con su gran poder no creo que le haya sido muy difícil producir ese efecto con unas cámaras holográficas. Los botones que he visto desactivados también pueden recrearse con un juego de luces amplificadas de alta energía.  Es lo segundo lo que más me martillea. Yo sé que algunos knowbots poseen los rasgos de estrellas del celuloide o modelos del pasado pero no era lo normal. Lo habitual es que se generen por ordenador, en base a los cánones de belleza o atractivo, de la persona a la que sirven. ¿Quién diablos es entonces esta chica? ¿Si me hallo en el Mundo Real y no en la RV, donde creí en un principio, dónde demonios me encuentro exactamente?

-Ya sé quien no eres. ¿Me quieres decir quien sí eres?-Penetro en el mar de sus ojos e intento, sin éxito y a través de ellos, penetrar en sus pensamientos.

-Mi nombre es Olimpia Freeworld y tú lo sabes. Es evidente que estás muy trastornado, con toda probabilidad, por el inmenso calor. Mi deber es servirte y proteger tu vida,-desvía casi de modo imperceptible su mirada hacia arriba-así que vámonos. No tenemos tiempo de explicaciones-y sin más me ajusta una de las mochilas a la espalda con movimientos precisos y geométricos. Después hace lo propio con la suya.

-Piensa  “Arriba”

-Pero...

-Cállate y piensa.

 Al principio creo que se trata de una broma pero cuando veo a la joven elevarse obedezco y...

¡ ...me encuentro flotando a unos centímetros del suelo ! La pierna herida infiere en mí un sufrimiento desgarrador. Un sordo rugido de lo que supongo serán unos motores de fusión braman cuando ella desaparece, en la dirección del descomunal astro. Entre las brumas de los inexplicables acontecimientos todavía puedo pensar en seguirla y eso es suficiente para que así sea; de modo que pronto me encuentro a su altura y posición a unos treinta metros del suelo y a noquieronisaber qué velocidad. Lo más curioso de todo es que no siento miedo y supongo que es por el entrenamiento de toda una vida volando en la RV o en los sueños lúcidos que, por cierto, todavía no he descartado del todo como hipótesis de toda esta locura.

-Sólo tenemos combustible para muy pocos kilómetros. No sé si llegaremos.- Grita la doble exacta de Olimpia Freeworld, aunque es más lógico pensar lo contrario; es evidente que en ella se han basado para crear mi sugerente knowbot. La inmensa bola de fuego cada vez nos envuelve más y yo sigo sin saber qué es lo que esta sucediendo. Simplifico sensaciones: Dolor, desierto, desconcierto, calor, volar...  Recuerdo entonces la pluma de Julita en mi bolsillo  Lo cierto es que estoy en tal estado catatónico y perplejidad que no sé si lo que me está sucediendo es bueno o malo así que decido de momento no tirar mi improvisado amuleto.

-La estrella estallará en pocos minutos transformándose en una supernova. Como no lleguemos pronto, este será nuestro fin.

 Como eco de sus palabras veo que nos acercamos a una pirámide ingrávida, de aristas biseladas, de por lo menos un kilometro de lado, como las que encontraron en Marte en los albores de siglo XXI, pero en nuevecita. Miro al desierto y compruebo que un punto se transforma progresivamente en una imagen y esta en Juanito Andratx, pilotando su automóvil. Él también se dirige a la titánica construcción. Cuando le rebasamos por encima el niño nos mira sorprendido y agita con saña su infantil puño, cortando el aire hirviente. La ciclópea estructura abarca, de un momento para otro todo, mi campo de visión, eclipsando al sol hiriente; dicha coyuntura que agradezco sobremanera. Sigo a la chica con ese joystick que es mi cerebrito hasta penetrar en su interior, a través de una junta entre dos láminas oscuras y oblongas como las que, a miles, revisten la cara más cercana de la pirámide.

 No veo nada hasta que se me dilata la pupila. La malla de luz, producto de la que se filtra a través de los huecos de las láminas, confieren al interior de la pirámide una atmósfera de irrealidad. Más irrealidad todavía, si cabe.  La pirámide está completamente hueca excepto por una silueta humana. Está situada en el centro de su base exacto, de pie, con un objeto entre sus manos erguidas, frente a sus ojos. Ya desde la lejanía puedo vislumbrar su rasgo más característico. Al verlo, ya más de cerca, un escalofrío recorre mi espina dorsal. Entonces se me termina de quitar el calor y el abotargamiento de repente. Curiosamente también, y por arte de magia, ha desaparecido el dolor. El objeto que sostiene la figura es un libro. Revoloteamos a su alrededor comprobando que el hombre sigue sin levantar sus miradas de la página que tiene enfrente. Cuando estoy a tan sólo cinco metros de su posición puedo comprobar que el libro posee una sola página que va modificando su contenido a medida que el hombre posa sus ojos sobre las palabras. Cuando aterrizamos delante de él puedo ver con claridad el título cincelado, con letras de bronce, sobre una de sus tapas de vinilo:



“EL DIOS VIRTUAL”




-¿Quién eres? -Pregunta mi knowbot de viva voz. Quizá era la única cosa que yo sí sé y ella no de todo aquel galimatías surrealista, con tintes de trance alucinógeno agudo. No me he equivocado al decir sus miradas...

-Bienvenido de nuevo, Señor Paris-susurran las dos voces al unísono-cálida y desgarrrada-de Joe Bihead, que sigue atornillado en su posición, sin mirarnos y sin moverse ni un ápice. Lo único que cambia en su  mitológica figura son los labios de sus dos bocas que comienzan a sonreir.-Oooh. Que desorientado está el pobre Harrison Paris. Quizá si ponemos un poquito la odiada cajita tonta te empieces a enterar en el lío que estás metido. Y yo eso no me lo pierdo.-Y dicho esto se autodibuja un rectángulo en el aire llenándose, como el agua de una pecera, con las noticias del bicanal de la VNN. Es la primera vez que veo al canal transmitir un solo evento a un tiempo. Sé que eso sucede cuando, éste, es de la suficiente envergadura para tener esa deferencia. La archifamosa y frívola periodista virtual Climberly Yes retransmite completamente desnuda, (excepto por los tatuajes que cubren un 60 % de su cuerpo, sin tocar su rostro inmaculado, por supuesto) con su característico estilo grosero pero profesional... Entonces me entero de una vez por todas de lo que en realidad-o quizá debería decir virtualidad-está sucediendo.

 Sí.

 Estoy en la puta Realidad Virtual.

Pero una RV diferente, sesgada. Un experimento. Una prueba.

“Pensado en España”; tenía que haberme dado cuenta.

 La escultural joven, cincelada a raíz de los dibujos de las heroínas de cómics del siglo XX, dice en estos momentos:

-...el simpático y conocido mafioso Joe Bihead ha sido tan amable de aportar su granito de arena, su maldad intrínseca, a la Gran Prueba del Proyecto Riesgo.-No doy crédito a mis oídos-Desde un lugar desconocido de la realidad , a pesar de la tregua firmada con el presidente Sujiro Yashimoto,  el famoso ganster mutante de dos cabezas  ha decidido ceder su emblemática figura para promocionar la Gran Prueba del Proyecto Riesgo.-Para mí el lugar no es tan desconocido: un jodido garaje maloliente en la parte baja de la megalópolis-Los participantes se encuentran en un virtual, ja, ja, ja, empate en estos primeros compases de la Prueba. Bueno, manada de cabestros míos..., aquí Climberly Yes desde la VNN.

Cuando Argos Neptuno me comentó lo del Proyecto Riesgo ni en un eón hubiese podido imaginar que yo sería el “voluntario” conejillo de indias. Entre los rombos de luz me da por pensar algo obvio, ¿Dónde diantres me encuentro yo? Quiero decir, tanto física como virtualmente. Este último tipo de presencia me preocupa menos porque, lo último que recuerdo es que en la Realidad Real... ¡ me estoy desangrando ! Alguien me ha tendido una trampa.

-Desangrando-Repiten los labios de la cabeza perversa de Joe Bihead, mirándome a los ojos de forma súbita, dejándome helado. Claro, llevo desactivado el filtro cerebral hasta ese momento puesto que, sólo un minuto antes, me creía en el mundo de toda la vida, el Mundo Real. Luego la joven que tengo al lado es... ¡¡ Mi querida Olimpia Freeworld !! En un acto reflejo la abrazo haciendo emerger su ya habitual desconcierto. Consciente de mi descubrimiento, el lado más “amable” del abyecto mafioso, pronuncia en voz alta un fragmento del libro que está leyendo.

-Es la hora: “Hace muchas noches fui una mariposa que revoloteaba contenta de su suerte. Después me desperté y era Chuang-Tzu. Pero, ¿soy en realidad el filosofo Chuang-Tzu que recuerda haber soñado que es una mariposa o soy una mariposa que sueña ahora que es el filosofo Chuang-Tzu?”. Es un conocido cuento chino de hace 23 o 24  siglos, señor Paris.

-Y bien... Supongo que nadie sabe nada de lo que está sucediendo, en verdad.

-No pluralice, señor Paris.-Truenan las dos voces al unísono, del ahora también cyberterrorista. Usted es el desconcertado.-Es evidente que Bihead trata de confundirme. Ya creo tener forjada una teoría de lo que está sucediendo y, de un momento para otro, me parece ver todo muy claro.

 En ese momento reaparece de la nada la V-periodista Climberly Yes-enlatada en su noticiario de bolsillo- dispuesta a entrevistarme. Aunque hago lo imposible por mantenerme invisible ante millones de espectadores mi deseo no es suficiente.

-Señor Harrison Paris. Dispone de 25 segundos para ofrecernos-en exclusiva para la VNN-sus primeras declaraciones. El rectángulo se desplaza hasta hallarse lo suficientemente cerca para que la chica emerja de la pantalla flotante, bajándose de ella tal y como Dios la trajo, o mejor dicho, los ingenieros de la Virtual la diseñaron. Procuro que el detalle me sea indiferente, sin éxito, evento que despierta en Olimpia el último rasgo humano que esperaba que hubiesen colocado en ella. Se cruza de brazos y abandona su sonrisa perpetua. Se queda inmóvil. Miro a la cámara y procuro ser telegráfico:

-Joe Bihead me tiene preso, moribundo en un garaje de la parte baja de la ciudad. Ha manipulado los centros de control de la Virtual y ha efectuado una emisión falsa de RV, en donde yo probablemente haría declaraciones apostando por el Proyecto Riesgo y en donde se desarrollara el comienzo de la prueba. No era yo. Era un clon informático de mi persona. Se las ha ingeniado para sustituir a este clon falso por mi yo verdadero cuando atravesábamos la sabana... - Una carcajada.


Cl cl


 Una carcajada histérica mana de la cabeza perversa del mutante. La periodista habla:

-Lo siento, señor Paris.- Existen problemas de comunicación, quizá debido a los malditos satélites de Gates. No le hemos escuchado nada de lo que ha dicho aunque no importa, puesto este tipo de declaraciones-las que se realizan en medio de los eventos deportivos o espectáculos-suelen ser vacuas y sin contenido informativo alguno. En otras palabras, que nos importa un puto huevo lo que diga con tal que venza al maldito Andratx, al que todos odiamos. Muchas gracias de todas maneras y...  Por cierto ¡ allí llega !

 El todoterreno de Andratx irrumpe de repente en el recinto como un hacker en un sistema protegido. Conduce totalmente colocado bajo los efectos del éxtasis, embutido en su gorrita de los Granada Nuggets. De los campeones de la liga virtual del clásico Virtual Quake 3D él era el capitán indiscutible. Tras derrapar el vehículo se detiene frente a nosotros, bajándose con algún traspié que otro, debido a su alto nivel de estupefacientes navegando por sus venas.

-Mira a quien tenemos aquí... -Babosea mirando al grupo.-Si tenemos a todo el equipo-Y entonces, ni corto ni perezoso, y con la delicadeza que le caracteriza, y ante millones de espectadores, se abalanza hacia ella e intenta mantener relaciones íntimas en directo con Climberly Yes. Ésta, lejos de amilanarse y, sin mediar palabra, le suministra al infante un bofetón de revés que le hace recorrer volando la distancia que dista entre ellos y mi posición. El chico está dolido. En ambos aspectos, me refiero. Mudo de asombro, al igual que yo hacía unos minutos. Es evidente que jamás nadie le había inferido semejante castigo y menos en la RV.

-Bueno, basta ya de tonterías.-Truena la esquizofrénica voz de la cabeza abyecta de Joe Bihead.- El sol empieza a estar allá afuera... como para ponerse muy morenito-Es verdad. La temperatura ha vuelto a aumentar, incluso a través de las gigantescas planchas que constituyen las caras de la pirámide.-Tenéis un minuto para resolver la primera de las tres pruebas del Proyecto Riesgo. Transcurrido ese tiempo, el sol estallará absorbiendo todo a su paso, incluso... vuestras vidas.

-¿Qué prueba, maldito cabrón?-Pregunta desde el suelo Juanito Andratx, todavía muy dolido por el golpe; en ese momento me doy cuenta que siempre había prescindido de knowbots. No creo que ninguno le aguantara aunque fueran el paradigma de la paciencia infinita.

-Cállate, mocoso de mierda. Este es un mundo de adultos, ¿no es así?-Se pregunta a sí mismo el ultramafioso, de una cabeza a otra. La dulce responde en su línea habitual, es decir, desde su macabra serenidad de psicópata:

-Es cierto, pequeño amigo. Me temo que la Realidad Virtual no está hecha para ti, mi benjamín. Por cierto, os quedan cuarenta segundos.

 Dios mío.

¡¡¡ Que alguien detenga esta locura ¡¡¡

 


* * *

 

 

-Y esa es mi propuesta, señor Paris.-Manifestó Sujiro Yashimoto desde su prosaico despacho del gigantesco edificio de la Virtual Cybernetworks Corporation. El investigador privado Harrison Paris lucía un traje de seda y la mejor de sus sonrisas al otro lado de la pantalla, que llenaba una de las paredes. Portaba una carpeta con el informe del caso; la carpeta tenía un sello.  Sujiro veía el logotipo que él mismo inventó tal y como presidía la cúpula de su edificio, es decir, desactivado, pues él se hallaba fuera. Desde donde ahora estaba el detective las cosas se verían diferentes...

-Quizá de esa manera consiga alguna prueba en este maldito caso. Por si no lo sabe todavía no he logrado averiguar nada.-Señaló Paris agitando los papeles virtuales con desdén. Observe esto:-Y entonces abrió la carpeta y los cadáveres de Peter Fansworth y §æaoj  ¥Æ@~¶ emergieron, flotando sobre ella, en la misma posición que se hallaban cuando murieron.- Dos muertos y mil parámetros-las cifras rodearon, como un halo misterioso, a los cadáveres flotantes que parecían espíritus. Pero ni un solo dato en común.-Añadió Paris.- El asesino se aseguró de buscar dos víctimas diametralmente opuestas. Lo cierto es que estoy estancado en el caso. Estoy desesperado.

-Por esa misma razón tendría que sopesar seriamente mi propuesta. Hay que hacer algo diferente puesto su pertinacia e ingenio habituales  no están dando frutos... por primera vez.

-Sí, lo cierto es que habría que enfocar la investigación desde otro prisma... pero lo que usted me pide...

-...y, además, no he terminado de explicarle los... inconvenientes, aunque debo hacerlo. Usted siempre ha sido honrado con nosotros así que también lo seremos con usted. Tiene que saber usted que la prueba del Proyecto Riesgo puede ser mortal, por definición. Si se mete en ella es probable que nunca salga.-“No puedo perder”-pensó Sujiro.-“Si resuelve el caso, estupendo. Si no consigue sobrevivir no importa. La misma difusión del Proyecto Riesgo conseguirá difuminar la conmoción de las otras muertes en la Red. Diremos que fueron víctimas de los experimentos preliminares a los cuales se presentaron voluntarios. En cualquier caso su aportación dignificaría en gran medida la prueba, al tratarse de un personaje de conocida solvencia moral…  a pesar de su afilada y mordaz lengua..."-Eran célebres sus expresiones obscenas y brutalmente sinceras a los grandes líderes del mundo y su descaro con las mujeres pero eso, al parecer, le había hecho muy popular.-"Que acepte, por favor. Que acepte”. Harrison Paris se tomó todo el tiempo del mundo para responder.

-Bueno, no sé... supongo que mi deber para con la Virtual Cybernetworks es resolver el caso. - “Bien.” -pensó Sujiro. “Le he arrancado un sí,  aunque pequeñito,  un sí.” El magnate se llevó la titubeante mano a su oído derecho y dijo:

-Disculpe, es una llamada. Adelante-Entonces, un pequeño recuadro con la imagen de la Ingeniero jefe de Sistemas se sobreimpresionó en la parte superior derecha a la pantalla en la que Sujiro veía al detective Paris. Sin embargo, la imagen de Xian-Pi provenía del Mundo Real. La mujer tenía el rostro descompuesto.

-Me comunican que ha habido una falla generalizada en el sistema. No sabemos qué ocurre ¡¡Qué desastre!!  Los antivirus no funcionan.-Parecía totalmente sincera- Es la primera vez...

-Bueno, niña, tranquilízate y deja de perder tiempo con el viejo chocho. Simplemente dime: ¿Cuándo ha ocurrido todo?

-Ahora mismo. Justo antes de pasarle la llamada del señor Paris.

-No se preocupe. Seguro que pronto vuelve todo a la normalidad-Afirmó con rotundidad el investigador privado, que estaba siguiendo virtualmente la conversación.  Había en su mirada algo de vacío, evento que no captó Sujiro debido las cataratas que inundaban su única córnea.-Anímese señorita Pi, tiene usted muy mala cara.

-Esperemos que esté en lo cierto, señor Paris. Bueno, me voy a ver qué puedo hacer. Ya he activado el plan de emergencia por lo que todo está bajo un relativo control ...; pero eso a mi no me basta. Quiero saber qué ha ocurrido... -Un destello extraño en su mirada-. Adiós a los dos. Ah, por cierto, usted también está un poco pálido, sorprendentemente pálido... Harrison - y el cuadro desapareció con ella dentro.

-Bien, esperemos que todo se solucione pronto. ¿Qué le estaba diciendo... ? ¡Ah sí!. Puede que tenga que penetrar en las Zonas Negras, donde ni la Policía Virtual ha sabido llegar nunca. Mis asesores creen que el virus, el asesino o quien esté detrás de las muertes no perderá la oportunidad que brinda el Proyecto Riesgo para ahondar en las nuevas técnicas de dolor en la Red. Allá dentro se va dar de bruces con el asesino, señor Paris.

-¿Qué es lo que quiere usted decir con “las nuevas técnicas de dolor” ?

-La tecnología es nueva. Nunca nadie había emulado sufrimiento real, depresión o simplemente dolor dentro de la Meganet. El equipo de neurobiólogos informáticos ha tenido que partir casi de cero en ese sentido. Algunas áreas del cerebro implicadas son diferentes a las que provocan placer. Lo cierto es que, si lo llamamos experimento, es porque todavía no sabemos como va a funcionar.

-¿Quiere decir que todavía no está regulada la intensidad? Una depresión profunda puede matar a una persona aunque sólo sea de pena.-El investigador observaba con minucioso detenimiento a la figura que había vuelto a enterrar la división de los tres poderes de Montesquieu. Un hombre, todo el poder. Le miraba como si fuera la primera vez que se reunieran.

-En efecto. Recuerde, al igual que a comienzos de todo esto, hubo de transcurrir tiempo hasta controlar los niveles admitidos por el ser humano. Nadie sabía cuánto placer, por ejemplo, podía asimilar un hombre... mire sino el lamentable accidente del matrimonio Pi-Eniac...  Antes fue el placer, el bienestar, la felicidad. Pienso que aquello era más fácil. Un poco de Prozac o la hierba de San Juan y las endorfinas aumentan rápidamente. La RV aparcó muchos años las sensaciones y se centró en las percepciones.  Pero eso era antes, ahora hablamos de...

-...del dolor. - Concluyó el investigador sin pestañear. Su frialdad rozaba la demencia, sobre todo si se tiene en cuenta que él iba a ser el sujeto sobre el cual se probarían. - Me gustaría que me acompañara mi knowbot, Olimpia Freeworld.

-No es posible. En la Gran Prueba se va a calibrar las aptitudes y actitudes individuales de dos individuos en situaciones límite. En tres situaciones límite, concretamente. Sin ayuda. Dolor. Depresión. Extremo Riesgo.

-Insisto. Un knowbot forma ya parte de la realidad cotidiana en la Red, quiero decir con ello que no estaremos con ello introduciendo un elemento nuevo de los que ya están totalmente integrados en la sociedad actual. Además, si quieren ponernos a los participantes en un apuro lo harán con o sin ellos,  los knowbots.

-Bueno... está bien. - Sujiro Yashimoto no quería ver cómo se quedaba sin su temerario “voluntario”, así que reescribió las reglas en una décima de segundo. Bueno,  Harrison Paris no era el único enajenado en toda esta historia...

-¿A quién ha engañado para que compita conmigo en la prueba, señor Sujiro Yashimoto?-Preguntó el detective en un tono muy cortes para lo que él era habitual.

-Andratx, Juanito Andratx.

-El mocoso.

-El mocoso. No me ha hecho falta desempolvar mis viejas artimañas fenicias para convencerle. De hecho, se ha autopropuesto él solito. Le visité un minuto en su página web esta mañana para confirmárselo: por cierto, ¡ malditos monos...! El único inconveniente es su tatarabuelo. Desde que se ha enterado no hace más que llamarme y amenazarme con la extirpación de mis gónadas, si a su tataranieto le ocurre algo. Lo que él no sabe es que prescindo de ellas hace más de cuarenta años, gracias a una operación de próstata que se complicó más de la cuenta. Bien, el combate está servido. La prueba tendrá una doble vertiente: Por un lado, se podrá luchar y “exterminar” al oponente aunque, sobre todo, habrá que hacerlo con las... circunstancias.

-Las circunstancias. Nunca había escuchado un eufemismo que se ajustara tanto a lo que todo el mundo entiende por lo que es un eufemismo.

-Bueno... hay algo más. ¿No se le ocurre qué? No entiendo como todavía no me lo ha pedido. Usted siempre ha sido un chico listo...

-Uhmm. Ahora no se me ocurre... Ah sí. Una secuencia de escape. Pero eso es jugar sucio para con Andratx...

-Ah,  es cierto. Olvidaba sus sólidos principios pasados de moda, al igual que sus ropas.

-Por la mañana, abro el vetusto armario lleno de telarañas y me pongo mis principios y encima  mi traje. No obstante, creo que podré hacer una excepción en esta ocasión por una fuerza de causa mayor.