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MAGAZÍN UCRÓNICO DE LA CIENCIA Y TECNOLOGÍA DEL MAÑANA

“En el arte hay que estar siempre en peligro de equivocarse, para poder acertar” VAQUERO TURCIOS

 
FUTURE ADVENTURES - EL DIOS VIRTUAL - CAPÍTULO 3
 
 
Future Adventures
NOVELA CORTA
El Dios Virtual

BREVE SINOPSIS

Estación de Origen: Cochambrosa, decadente, Realidad Real. Que asco.
Estación Destino: ¿Resplandeciente? ¿Histriónica?
Realidad Virtual Total. Ni una mota de polvo y en eso nos convertiremos o no, depende.
Coprotagonista: Preciosa "knowbot", Olimpia Freeworld. Silicona hecha bytes pero con mucho más cerebro que los babosos que la desean.
Objetivo: Desentrañar el origen de los inexplicables crímenes generados...¡¡dentro del cyberespacio!!
Dos frases:"Prohibido Pensar en Monos" "...fui el primer ser humano en regalarle a su esposa un kilómetro cúbico de realidad virtual".
Personaje Invitado: Argos Neptuno, un fantasma, un vestigio ectoplasmático digital tras un experimento neuronal fallido. ¿eh?
Una Prueba de Fuego: El Proyecto Riesgo o como sería la RVT si fuera tan peligrosa como la Realidad Real, la de toda la vida.

AVISO LEGAL

"El Dios Virtual ", al igual que todos los relatos, microrelatos, cuentos, novelas cortas y novelas de la sección Future Adventures está debidamente registrado, sus derechos de autor protegidos, y su plagio, total o parcial,sin citar nuestra web de Tiempos Futuros, está tipificado como delito. Para cualquier duda al respecto consultar el Aviso Legal.

El Dios Virtual

Autor: Voyager

NOTA: Este relato puede contener algún pasaje o expresión que hieran la sensibilidad del lector
por lo que su lectura se recomienda, expresamente, a mayores de 18 años.

EL DIOS VIRTUAL

CAPiTULO 3:  RODRÍGUEZ

 Estoy dentro otra vez. Es una fiesta de fin de año. No soy  ningún animal, robot u otro engendro: Soy yo. El ordenador central sabe de mi código y de mis preferencias. Me gusta ser yo mismo tanto fuera como en la Web. También llevo puesto mi traje de ochocientos créditos y porto mis objetos personales, aunque estos sean virtuales.  Música, oscuridad, cuerpos bailando, calor, luces intensas, rostros desconocidos. Mucha gente. Gente nueva.  Demasiada. Carcajadas libertinas y sonido de cristales rotos.  Sujiro Tashibolo debía haber programado al navegador para que directamente me condujera a ese lugar virtual. Pienso 23º. El dial aparece a cincuenta centímetros de mi nariz y se ajusta a la temperatura indicada. Ni ambientación ni leches. Dicen que desde hace siglos, e ininterrumpidamente, siempre está sonando en alguna canción de los antediluvianos Rolling Stones en alguna parte. Aquí y ahora por lo menos.  Unas cristaleras imposibles limitan el surreal recinto. Deben de tener un kilómetro de lado. Detrás las rocas de un desértico planeta de tipo marciano y más allá una inmensa cúpula mordida por la desidia y el tiempo. La luz tenue, como antorchas en la noche, de los dos soles desiguales denota la inexistencia de una confortable atmósfera protectora.  Pero todo eso esta fuera de la orgía de sensaciones del interior. Unos dígitos ingrávidos, encima de la cúpula gótica que preside la pista de baile, marcan el 31 de Diciembre... ¡del año 3024!. Así que estoy en el futuro. En el Mundo Real todavía quedan muchos cientos de años para ello. Me abro paso entre la  sudorosa multitud en un tiempo distinto al de la gente. Veo de refilón un fulgor de rasgos humaniformes. La imagen, como la reflejada en un lago, descubre a un hombre pequeño y sin edad y le reconozco al instante: mi amigo Argos Neptuno; menudo personaje. ¿Hablo ahora con él o lo hago más tarde...? Se hace nítido ante la perplejidad de unas pipiolas que no saben si lo que tienen delante es humano, virtual o mezcla. Si ellas supieran lo que él es en realidad...


Cl cl


 Además de Argos  no conozco a nadie así que decido sacar mi 45 y liarme a tiros con el personal. Cuando han caído unos cuantos se presenta la Policía Virtual que es exactamente lo que quiero.  Un negro de dos metros vestido de oficial y con cara de pocos amigos se materializa enfrente de mí dispuesto a sancionarme o canalizarme hacia una zona de violencia autorizada, pero al empezar a soltarle lo de las telitas persas cambia brusca y diametralmente su actitud y me ruega que lo siga. En uno de los picaderos tenebrosos de la planta superior el negro echa a patadas a tres que se están dando el lote, utilizando para ayudarse de una antiquísima bicicleta.

No pregunten.

Me quedo solo sobre los árabes y multicolores cojines de seda. El silbido de las aspas de un ventilador contribuye a consolidar la penumbra. Pienso "rectángulo" y uno se dibuja flotando. Me aseguro que el Filtro de Información implantado en mi cerebro está conectado puesto que no quiero terminar en una habitación acolchada creyéndome la reencarnación de un yogur que se zampó Lee Eniac. Holovisión Virtual.  Hago un poco de zaping y me detengo en un bicanal religioso donde un Papa jovial - a pesar de sus ciento tres años, y gracias a un lifting infográfico - celebra su misa virtual de los jueves. La reencarnación de Buda, o por lo menos un hombre que se parece mucho a la mítica transfiguración de Siddharta, susurra sus proclamas nirvánicas a su incondicional audiencia. Acto seguido conecto con el bicanal 888 de la VNN del Mundo Real tras sólo desearlo. Quiero saber si se ha emitido algo en los noticiarios relacionado con las muertes. Antes de solicitarlo me quedo alucinado viendo dos eventos a la vez. En la parte superior de la imagen unos robots manifestantes portan pancartas y reparten pegatinas exigiendo su acceso al Mundo Virtual:

A donde vamos a llegar... Suscriben el derecho como seres inteligentes que son a que se les suministre los códigos de acceso para que sus cerebros biocuánticos naveguen también por la Red mundial. La decisión final la tendrían los políticos si no fuese el hombre con el que acabo de hablar el que maneja los hilos del orbe. El anciano se negaba, fruto de sus costumbres ancestrales que cargaba en sus espaldas de más de doscientos años.  Se esperaba que su sucesor, más joven y renovador, accediera a tal demanda más acorde con los tiempos que corrían. Por este motivo algunos robots reprogramados constituían una de las múltiples facciones que cada día intentaban atentar contra su vida a pesar de su explícita prohibición de dañar a los seres humanos en su proceso de fabricación. En la parte  inferior del rectángulo-visor dos mujeres se suicidan en directo, cortándose en rodajitas con una motosierra. Una lleva tatuado en su frente el logotipo activo de la Virtual Cybernetworks, que me hace dar un bailecito a la estancia una vez fijo mis pupilas en las del ave. Es La Ley.  La otra representa a los Estados Unidos de China y no me deja de sonreír, diciendo mi nombre. Lo cierto es que para mi la cosa no tiene jodida gracia. Doy por supuesto que cada espectador oirá su nombre en esa muerta en vida.  Las apuestas suben en el inferior de la pantalla.  En realidad me percato que no sé ni qué apuestan. ¿Quién morirá antes? ¿Quién lo hará de un modo más desagradable? Cuando la mujer china lía sus propios ojos en un documento que parece su testamento y empieza a comérselos cual “lollito” primaveral decido solicitar lo que quiero. Recibo una negativa, puesto que no se ha emitido ninguna noticia de las muertes en la Red; la Virtual C.N. ya se habrá ocupado de emitir sólo programación apta para el consumo humano, tras la censura: Qué cabrones.  En ese momento la pantalla se autoengulle y se materializa delante de mí el comandante Rodríguez con sus galones, su cara cuadrada y marcando paquete. Estos programas1 están un poquito estereotipados pero al parecer es lo que la gente pide: Qué les den caña. Lo cierto es que lo podían haber pintado como un Tiranosaurio Rex en tanga o como una muñeca tirolesa de madera con los ojos hexagonales, que al dividirse, saliera otra idéntica más pequeña y absurda. Pero el caso es que tengo delante a un tío con aspecto imponente que parece que va partiendo la cara a la gente sólo con la mirada; se sigue tendiendo a lo clásico.


-¿Cómo estás, Harri? Tienes mal aspecto, ¿eres así de feo allá fuera? -Su necio sarcasmo también forma parte de la jugada. Se les suministra una personalidad y se les suelen quitar las gilipolleces, pero no todas. Me dirijo al ente, ahora repantingado en la silla del otro lado de la mesa, vestido con el uniforme reglamentario obsidiana y fuego.


-Venga aberración electrónica, desembucha que tengo prisa.- La mole virtual se remueve en su asiento enfrente mía y comienza a hablar, desde su rostro avinagrado, de un modo que recuerda a una mala holopelícula de guerra informática.


-El ejecutivo iba de mierda hasta las mitocondrias. Caballo, polvos de talco y pececitos redondos de colores. Navegaba en Orgioland buscando a alguien que le diera un besito de buenas noches...- El comandante realiza el gesto en una imagen medalla de oro a lo más desagradable, con sus ojos de huevo casi saliendo de su cabezota grasienta. - Hemos comprobado que había pedido toda suerte de artilugios y seres vivos para el numerito  y,  de repente, apareció muerto, como ya habrás comprobado. Eso sí, en el momento de su muerte no estaba aquí, sino en tu mundo.


-Interesante. ¿Algo más?


-¿Qué quieres, que te describa el show con pelos y señales? -Dice satisfecho, en un gesto sin alma que revela por un instante en verdad lo que es.- Nosotros aquí no podemos hacer más. El resto de la investigación tienes que realizarla allá fuera, puesto que el asesino te aseguro que es humano o robótico, pero no virtual. Y ya sabes que a mí no me dejan salir de aquí...


-A mí el asesino me importa un carajo. Bueno, no exactamente ; lo que quiero decir es que eso es trabajo de la policía DE VERDAD. A mí lo que me interesa es el tema del virus puesto que el Gran Jefazo cree que tiene relación con lo ocurrido. ¿Qué sabes de ello? -Ell trozo de bestia se queda pensativo y tras respirar sonoramente, evento que colma la estancia de un fétido olor, añade:


-Bueno, ahora que lo dices creo que los técnicos encontraron algo raro en la recreación de Orgioland, pero a mí no me preguntes, que yo sólo se pegar palizas a los programas que son malos y cepillarme cuando puedo a alguna conejita digitalizada. -Me mira de soslayo y sentencia: -Juanito Andratx. Es el tataranieto del excéntrico y nonagenario Arvidas Andraxt, ya sabes, el coinventor, junto al matrimonio Pi-Eniac, de la Realidad Virtual Total. - Recordaba al viejo Arvidas, un polifacético geniecillo asesor, además, de los diferentes gobiernos de la Virtual Cybernetworks. Asesor, eso sí, hasta que sus declaraciones públicas se hicieron progresivamente incongruentes a causa del LSD.


-¿Humano o Virtual? - yo sé que existían estirpes enteras de seres que sólo existían en memoria RAM.


-Humano pero como siga así le vamos a tener que rebautizar como uno de los nuestros.  Le haremos pasar una noche con los lobos, cruzar el río sagrado, cazar un oso con las manos y beber de la pócima del brujo. Así le convertiremos en cyberarapahoe. No sale nunca.


-¿Nunca? ¿Qué quieres decir con eso de nunca? ¿Y qué coño come? ¿Bits? ¿Qbytes?- todo el mundo sabe que no se podía mantener la alimentación intravenosa por mucho tiempo.


-Ene u ene ce a. Lee mis labios. No sé como se apaña para alimentarse ni me importa un buffer. -Tras quedarse pensativo con cara de tonto - Sí, creo que quiere crio...algo, aunque con su mente funcionando y conectada, permaneciendo sus funciones vitales al mínimo.


 -Criogenizarse, congelarse, hibernarse -Sumido en el asombro, el v-policía sigue hablando:


-Sí, eso. Criogenización. Creí que te habías enterado de la controversia que se ha creado en torno a su figura. Cuando dije que es casi virtual no era broma. Se quiere pasar al bando de los mejores. Él es uno de los que más saben de los entresijos técnicos de la Red. Habla con él. Quizá a ti, a un ser humano, te haga más caso que a nosotros, que no hace más que humillarnos y someternos a vejaciones horribles.  Ah, casi se me olvida, tampoco hallamos nada al escanear los pensamientos vertidos en esa zona, ese día, no filtrados. - tras mirarle dubitativo aclara:


-Ya sabes, proyecto Echelon9, mediante el cual analizamos el contexto de hasta 5000 esquemas de pensamiento digamos...altamente escabrosos para nuestros dirigentes, de todos los derramados sin filtros cada día en la Red. Existen un libro negro de los pensamientos considerados potencialmente subversivos, al igual que la CIA o el Mossad de antaño hacían con las conversaciones telefónicas o los e-mail. Bueno... humanito, si no tienes nada más, aquí tengo mucho trabajo; Crackers extremadamente destructivos, hackers que penetran hasta en las bragas de las cybernautas, o simples ladronzuelos de transacciones electrónicas sin la encriptación correcta, me esperan allá fuera.


-Anda corta el rollo. Yo estoy convencido que te limitas a regular el tráfico de pardillos que no saben cómo llegar a las direcciones electrónicas correctas y moverse en la Red.  Dame el código de acceso a Andratx anda,  mogollón de unos y ceros pichicortos -Sé que le encanta que le trate así- El comandante rebusca su cartera en el bolsillo trasero del pantalón de su uniforme y extrae sin mediar palabra y sin mirarla una foto de un niño de no más de doce años, con una ridículas gafas de sol, sombrero de paja, Bloody Mary en mano, en una hamaca que cuelga de dos palmeras de una playa tropical. A su lado un desvencijado cartel de madera, que al parecer cambiaba cada día, reza hoy con letras rojas : “PROHIBIDO PENSAR EN MONOS”.


-¡Pero si no es más que un puto niño! - Pienso entonces que no es lo suficientemente joven como para no poder navegar. En ese momento no creo poder extirpar más información al comandante Rodríguez, así que miro alternativamente a la foto y a Argos Neptuno de forma dubitativa.


Cl cl

Acto seguido me dirijo al muñeco virtual:


-Adiós. ¡Ah! Casi se me olvida – agrego antes de irme - No es que no te dejen, -y añado con una amplia sonrisa en la que ya no me dan más de sí mis labios -es que NO PUEDES SALIR de la WEB. Bye. - Me introduzco en la foto virtual antes de que el comandante tenga tiempo de decir este pixel es mío.


  Mi mente ya es un amasijo de chillidos y olor a orines rancios de los primates.

1Los primeros seres virtuales avanzados se presentan en la conferencia Alife 10 del verano del 2023, basados en complejos modelos matemáticos de vida artificial de procesamiento en paralelo; redes neuronales basadas algoritmos genéticos. Estos sistemas trabajan presentando un comportamiento emergente, es decir, que generan modelos muy complejos a partir de reglas sencillas. La clave del adjetivo “inteligente” que les define hace referencia a su capacidad de aprender con la experiencia en virtud de una evolución en progresión geométrica, gracias a procesos iterativos basados en las ecuaciones matemáticas no lineales que los componen. En esencia, un ser virtual requería un tiempo de incubación-evolución relativamente largo, (en términos informáticos) unos dos años hasta poder ser insertado en la RV y poder lidiar con personas reales. Los Kwobots requerían el doble de tiempo de desarrollo debido a su complejidad y a su misión de servir a los seres humanos. Turing, Neumann, Conway, Langton, Wolfram, Merelo y Andratx fueron físicos y matemáticos que contribuyeron notablemente a escribir este hito en las páginas de la historia. (Nota del A.)