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MAGAZÍN UCRÓNICO DE LA CIENCIA Y TECNOLOGÍA DEL MAÑANA

Cuando era joven podía recordarlo todo, hubiera sucedido o no” MARK TWAIN

 
FUTURE ADVENTURES - EL DIOS VIRTUAL - CAPÍTULO 14
 
 
Future Adventures
NOVELA CORTA
El Dios Virtual

BREVE SINOPSIS

Estación de Origen: Cochambrosa, decadente, Realidad Real. Que asco.
Estación Destino: ¿Resplandeciente? ¿Histriónica?
Realidad Virtual Total. Ni una mota de polvo y en eso nos convertiremos o no, depende.
Coprotagonista: Preciosa "knowbot", Olimpia Freeworld. Silicona hecha bytes pero con mucho más cerebro que los babosos que la desean.
Objetivo: Desentrañar el origen de los inexplicables crímenes generados...¡¡dentro del cyberespacio!!
Dos frases:"Prohibido Pensar en Monos" "...fui el primer ser humano en regalarle a su esposa un kilómetro cúbico de realidad virtual".
Personaje Invitado: Argos Neptuno, un fantasma, un vestigio ectoplasmático digital tras un experimento neuronal fallido. ¿eh?
Una Prueba de Fuego: El Proyecto Riesgo o como sería la RVT si fuera tan peligrosa como la Realidad Real, la de toda la vida.

AVISO LEGAL

"El Dios Virtual ", al igual que todos los relatos, microrelatos, cuentos, novelas cortas y novelas de la sección Future Adventures está debidamente registrado, sus derechos de autor protegidos, y su plagio, total o parcial,sin citar nuestra web de Tiempos Futuros, está tipificado como delito. Para cualquier duda al respecto consultar el Aviso Legal.

El Dios Virtual

Autor: Voyager

NOTA: Este relato puede contener algún pasaje o expresión que hieran la sensibilidad del lector
por lo que su lectura se recomienda, expresamente, a mayores de 18 años.

EL DIOS VIRTUAL

CAPITULO 14: EPÍLOGO (B, UNIVERSO PARALELO)

  Recorrí años-luz con mi mirada. El Océano poseía cierta incandescencia mágica al reflejarse en él la luz de la enorme galaxia infinita que se hallaba justo encima. El hombre, al fin, parecía haber alcanzado un grado sublime de domesticación de la materia, aunque fuera a través de la Realidad Virtual. Dejé que ese pensamiento me llenara lentamente y me complaciera. La arena de la playa era sedosa bajo mis pies e intenté no recordar que estaba generada con un algoritmo aleatorio, para disfrutar más todavía de ella. Nos encontrábamos en un planeta remoto situado, sobre el mismo eje de la Vía Láctea a más de dos millones de años-luz, sobre su plano principal, evento que le confería una peculiaridad maravillosa: las noches más bellas del universo. Una gigantesca orca emergió bruscamente de las aguas, para respirar, con su consiguiente cabriola y Olimpia dio un respingo.  Como un eco de lo recién sucedido a la ballena, la escena giró para mí debido al logotipo troquelado en su aleta dorsal. La del cetáceo, no la de Olimpia. Olimpia tiene de todo menos aleta dorsal. Era la forma más gráfica posible de comprobar que todo había vuelto a la normalidad. Habíamos permanecido así, sentados y abrazados en la noche solemne durante al menos una hora hasta que en el verdiazul de su mirada adiviné que no podía ocultar su inquietud. Ella me leyó y susurró:

-No, es mejor que seas tú el que hable primero.-Su sistema telepático sólo podía captar conceptos sencillos, nada de elaborados silogismos como iba yo recomponiendo, como un puzzle, a partir de su división fragmentaria en mi cabecita.


Una llamada súbita y desde dentro rompió el momento en dos.


 Neuromante. Era el único que no me había llamado todavía para saber de mi recuperación. Por increíble que parezca adiviné en el rostro de Olimpia una mueca de disgusto; cada día se parecía más a una mujer real.  Pepe sería breve:


-En los minotauros impíos de los más ajedrezados pero al tiempo vituperados chamberlanes,  es innegable que siempre despunta un Amazonas de obsidiana a la suave melodía de E=mc2, en su trayectoria infinita del draconiano y no siempre reconocido James Joyce comiendo cocochas gallegas.


-¿Cómo? - miré a su “ex-knowbot” pero por su expresión se hallaba más perdida que yo.


-Es una broma.-Era la primera vez que le escuchaba hablar como una persona adulta y razonable-Que me alegro que estés bien. Cuida a la pequeñaja. Adiós.-Y cortó la comunicación. Asombroso.


-De acuerdo,- miré a la "pequeñaja"-¿qué estaba diciendo?-Después de dos semanas en el hospital sin poder conectarme, ese momento me parecía un milagro, así que iba a saborearlo.-Te diré que estoy bien, muy recuperado de mis heridas. Ah...y mi cojera virtual imita fielmente la mía real... Bueno, de hecho estoy encantado. - Un recuerdo me inundó y, tal como venía la sensación, así la expresé en voz alta:-Unicamente un sueño que tuve anoche me dejó una sensación inquietante. Pero te lo contaré más adelante, como Olimpita Freeworld hará con el motivo su turbación.-No sabía si quería contárselo y romper el hechizo “galáctico” de aquel momento. Cambiaría de tema-Lo que sí te diré, por otra parte, es que a mí me parecieron días los que estuve dentro, en la Cyberaventura y no...


-... algunos minutos, como en realidad fueron. Sólo, antes de entrar en Las Zonas Negras, tu reloj interno se ajustó al externo, por eso Bihead pudo contactar en tiempo real, con nosotros.-Envuelta en un vestido azul eléctrico, espectacular, estaba más bella que nunca


-Sí, pero su pretensión fue baladí. Supongo que intentó retrasar tu hipotético formateado para intentar duplicar tu...llamemos singularidad y reprogramar a otro ser virtual con ella. Pero eso era un autentico disparate.


-¿Qué quieres decir?-Su pregunta se quedó flotando y yo la acaricié con la estela de mi mirada. Su presencia juvenil y vivaz hacían que florecieran en mi curtido corazón pensamientos y lirios de infinitos colores, como su vestido de aquel momento.


-Los científicos del laboratorio Gamma de la Virtual Cybernetworks han llegado a sorprendentes conclusiones al analizar tu código. Por alguna razón todavía desconocida posees la particularidad de poder actuar de forma imprevisible-hasta ahí igual que algunos seres virtuales-pero hasta un grado inaudito, casi humano. La proporción es esta: los demás pueden ofrecernos mil posibilidades, todas previamente programadas; tu infinitas. Ellos...una pequeña aldea, en el que al final conoces cada recodo, cada brote, cada lugareño. Tu mente...un planeta entero.  Parece ser que tu mente, sin saber ni cómo ni por que está basado en un complejo modelo matemático denominado Máquina de Turing de inteligencia artificial. Todo es extraordinariamente intrincado y sólo han descubierto la punta de la punta del iceberg.  El caso es que tu singularidad ha originado dos sucesos contrapuestos y-te aseguro -muy poco comunes.


-Uno ...


-Uno: Por primera vez en la historia, un hombre mató usando de la Realidad Virtual. Consiguió burlar los férreos sistemas de vigilancia, introducirte un virus informático y mediante él-y a través de ti- modificar los parámetros básicos de control del Sistema Global. Bihead, y como dijo Neptuno, se centraba en alterar la percepción RR o RV de algunos humanos conectados y eso bastó para matarlos. No veían el logo del águila de alas desplegadas dentro y sí fuera debido a un efecto hipnótico. Una especie de persistencia retiniana, pero mental. Parece ser que Bihead, registraba como si fuera un grabador-mediante una técnica desconocida-escenas de la RV, incluyendo el efecto del logotipo y luego se lo pasaba a las víctimas, anulando sus sentidos, en la RR.


-¿Quieres decir que no saber si estaban navegando o en el Mundo Real los mató? Me imagino que hay cosas que aquí dentro son usuales y en tu mundo son mortales...


-Efectivamente, como puede ser algo tan simple como salir a la calle en medio de la noche...


-Fansworth...


-Sí, Peter Fansworth. Murió en plena calle al confundir su orgiástica ficción con la cruda realidad; debió de sufrir una brusca desconexión, quitar los cerrojos y cierres de seguridad electrónicos de su puerta, bajar la escalera del apartamento de Amsterdam. Además, el efecto de las múltiples drogas y adentrarse en el infierno que era la noche en la ciudad.... - ahora era la joven la que hilaba ...


-Se ve que la ... singularidad que se me atribuye ... me hacía más permeable al virus de Bihead. Al parecer siempre la tuve y el mafioso se debió de frotar las manos hasta la incandescencia cuando, además,  me ampliaron mis capacidades para ayudarte en la Cyberaventura...


-Sí, pero todo respondía a un plan preconcebido del “bicerebrudo” que ahora, por cierto, yace preso en el más inmundo calabozo. Incluso, en la Cyberaventura, el mafioso pudo actuar con más libertad: Allí nada ni nadie fue escaneado por los antivirus de Satán, debido a lo experimental del evento-Fui brusco y la pillé desprevenida-¿Por qué estás triste, Olimpia?


-No, ya te he dicho que hablaremos de ello más adelante. Cuéntame primero acerca del segundo y extraño suceso que ha originado mi singularidad. Dos...


-No, eso sí que no. Prefiero incluso contarte primero mi  perseverante sueño.


-¿Me has dicho que lo tuviste en el hospital?


-Sí, esta noche pasada. Creo que me influyó la adivinanza de Bihead, en la Fase Uno del Proyecto Riesgo, acerca del filósofo Chuang-Tzu. Dime, Olimpia, ¿Crees en los universos paralelos...?-La palma  de mi mano extendida hacia ella, hacia delante detuvo su respuesta. Los knowbots-por defecto-no saben qué son las preguntas retóricas y tienen a contestar todo, incluso Olimpia. Pero pueden aprender, y más ella...


-Una niña. Debe tener unos diez primaveras...pero posee un poder infinito. Tiene delante una grandísima pantalla y dentro ... ¿el cosmos? Unos cables salen de su cerebro, hasta una caja. Los cables le transmiten las emociones de los personajes de su universo de papel. Algo gira incesantemente dentro de la caja, que es transparente, pero lo hace tan rápido que no sé lo que es. Parece un disco digital, pero no estoy seguro. El mundo entero cabe en la pantalla y ella puede controlarlo. Aunque no del todo puesto ella ha decidido que todo sea como un juego. Tiene que tomar decisiones constantemente hasta llegar a un objetivo. Es entonces cuando escucho claramente los dobles Clics que reverberan siempre en mi mente cuando tomo una decisión; aunque a veces los oigo de forma aleatoria para mí. Siempre me ha sucedido y siempre lo tomé como algo natural, sin embargo, en el sueño me sorprendió su nitidez... La jugadora, hay veces que se equivoca y... muere gente. Los sucesos se producen con una cadencia inusitada, más propia de un juego imposible que de la vida real. Transcurren los días y ella continua inmersa en el juego de la vida, sin descanso. Un amigo suyo, otro niño, juega con ella sólo ocasionalmente, nada más que los viernes. Y su ayuda es inestimable: le ayuda mucho en el juego de la vida. Ella posee un rostro de piedra inmune a las emociones, propio de la idiosincrasia de su condición oriental.-¿Te he dicho que la niña es oriental?- Pero hondos sentimientos la acompañan en su interior. Ella, ahora se introduce en el mundo disfrazada de hombre, y actúa en pos del objetivo, aunque puede ver el universo desde la perspectiva que quiera: a veces desde dentro de una mujer, a veces como simple espectadora.


-Pero, todo tu sueño, hasta el momento es inocente. ¿Por que te provoca sensaciones inquietantes? - interrumpe Olimpia detrás de su sonrisa invencible. Aun sonriendo percibo su tristeza.


-Pues, por el final del sueño. La niña ha conseguido su objetivo y está feliz. Pero uno de los protagonistas de su mundo tiene que morir de un modo dramático. Sin embargo, al final no muere y ella se queda alegre, alegre para siempre... Y me inquieta su sufrimiento hasta conseguirlo.-La joven knowbot pareció turbada pero acertó a expresar:


-Bueno, eso es sólo un sueño, como decís los humanos.


-Sí, es cierto es una tontería que me haya influido tanto, pero no sé ... Con lo contento que debía estar, por hacer resuelto el caso, y sobre todo, por estar aquí contigo. Tu honda tristeza me tiene...¡¡ desorientado !!. ¿ME QUIERES DECIR QUE DIABLOS TE SUCEDE? Un momento, creo adivinar que es.


-¿Ah sí?- Bueno, señor Harrison Paris: demuéstrame lo intuitivo y empático que puedes llegar a ser... 

-No hay que ser un genio para adivinar que te pesa haber participado, aunque de forma involuntaria e indirecta, en todas esas muertes.


-Efectivamente, pero tú no sabes hasta que punto. No tienes ni idea.


-Involuntaria e indirectamente, Olimpia.


-Ya, lo sé, pero a pesar de lo que dices me siento corresponsable de lo sucedido. Si nunca me hubiesen creado toda esa gente estaría ahora viva. Pero eso, ahora, no es lo peor...


-¿Qué es ahora lo peor-


-Pues ...que todo puede volver a suceder. Yo sigo siendo...singular. Debiste matarme, Harri.


-¿Pero que estás diciendo? Eso es imposible. No tienes que preocuparte por ello. Hablaré con Sujiro  Sujimoto y arreglaré todo.


-Pues ya me contarás cómo. Soy, al parecer un espécimen único. Mi copia de seguridad no posee la singularidad que me caracteriza, luego si me borran y recuperan la copia no seré yo...será otra. Es como un clon humano...


-Pero no te tienen que borrar de ningún sitio, ¡Maldita sea! No quiero que mueras. Es la primera vez en mi vida que siento esto por alguien...


-Es la primera vez en mi vida que siento esto por alguien ... - repitió ella y entonces nos fundimos en un beso etéreo y eterno, mil veces más profundo que el que me dio en la cyberaventura para animarme. El mar, en su puesto, testigo mudo de aquella situación inaudita y maravillosa al mismo tiempo. Un océano quizá resumen de todos los más bellos mares que mis recuerdos alcanzaban. Una galaxia entera nos miraba, asimismo, como el ojo de una deidad infinita; contempló durante toda la noche como nos amábamos.


 Pasé entonces de tocar en cielo con los dedos a sumergir mi corazón nuevamente en las tinieblas más lúgubres. Fue cuando habló. Nunca olvidaré su mirada de hielo y sus palabras malditas, penetrándome como una fría daga.


-Esta ha sido mi última noche, Harri. Mi última noche como ser pensante.-Dos segundos inmóvil y siguió hablando-Acabo de diseñar un algoritmo matemático complejo que colapsará mi memoria, mis recuerdos, hasta originar un recalentamiento en el biosoporte cuántico que me alberga y que será mortal de necesidad.
Sin información alguna en mi sector de arranque mis capacidades y aptitudes también sufrirán un colapso que los reseteará. Sé que es difícil, pero quiero que intentes no estar triste. Piensa que ya cumplí mi misión como ser, que fue serviros a Neuromante y a ti. Pero eso se ha acabado.-Yo la miraba incrédulo, casi sin escucharla.-Un celebre poeta hindú llamado Rabindranath Tagore dijo alguna vez: “Como el mar, alrededor de la soleada isla de la vida, la muerte canta noche y día su canción sin fin”. Me aferro a la belleza implacable de esa cita para no tener miedo a la no-existencia. Siempre supe que algún día ocurriría. No tengo miedo, Harrison.


-No.-No podía ser cierto. No existía ningún caso... no existía ningún caso que... Ella no tenía miedo pero yo tenía pánico a perderla. Iba a implorar a un ser que no existía realmente que no dejase de existir, por ambiguo que sonase:-Por favor. No lo hagas, Olimpia. Te he dicho que todo se puede...

-La decisión está tomada. Quiero que sepas que estoy seguro que jamás ningún ser virtual o robótico creado por el ser humano sintió, en el más estricto sentido de la palabra, como yo lo he hecho por ti. Siento infinitamente el daño que te voy a causar pero te aseguro que no hay alternativa.


Una segunda llamada, bastante inoportuna, por cierto, volvió a penetrar el silencio con su estrepitoso zumbido. ¿Cogerla o no cogerla? Esa era la cuestión.


Click click

Bueno, en realidad no había ninguna cuestión. Ni siquiera me iba a molestar en mirar quien era en el dial; simplemente diría “Desactivar llamadas entrantes”. Un momento. Quizás...


-Sí, Harrison Paris al habla.


 Se trataba del mismísimo Sujiro ... - ¿Cómo diablos pude decir su autentico nombre en la prueba si jamás lo supe? ¿Por que tras decirlo ni me plantee que pudiera no ser y estaba convencido de que me haría salir del Proyecto Riesgo? - ...Tocamoto


 No  muy  habitual que el mismísimo mandamás del Orbe usara tan mezquino y terrenal medio de comunicación. Y nada habitual y sí una experiencia emocionante verle sonreír de esa manera acostumbrado a sus labios apretados, herméticos y agrietados de reptil viejo.


-Señor Paris: le llamo para felicitarle personalmente... -La línea recta es el camino más corto entre dos puntos; tracé una línea recta:


-¡¡TIENE QUE HACER ALGO POR MÍ!!-Mis ojos, tan llenos de Olimpia, suplicaban por sí mismos.-SE LO RUEGO...-Mi interrupción casi herética le sorprendió. Miss Freeworld miraba expectante, alternativamente, a mí y a la pantalla ingrávida en la que flotaba el presidente de la Virtual Cybernetworks...



* * *



  Aquella aventura me hace mirar la RV con otros ojos. Los problemas de nuestro mundo siguen existiendo, por supuesto, pero tengo una fe ciega en que poco a poco se solucionarán. Sujiro Tocamocho murió asesinado por una semana después aquella conversación; sé encontró una nota por la que yo pude deducir quién lo hizo, pero nunca lo desvelaré. Y no lo haré quizá imbuído por un particular sentido de la moral, quizá porque saberlo no mejoraría nada este mundo, quizá porque el asesino era demasiado mayor y tenía demasiada razón para acabar con sus huesos en la cárcel. La misiva decía...”...ni en monos, ni en ninguna otra cosa, maldito viejo chiflado”. De Sujiro, al menos, puede decirse que realizó una buena obra en su vida...y fue en aquella playa perfecta. Su sucesor, mucho más joven y humano, lucha ahora activamente por resucitar el Mundo Real, hasta ahora tan olvidado. Quizá sólo sea un empresario más perfecto; cuanta más gente con el estómago lleno, más gente conectada. Pacté ya con él un método mediante el cual Olimpia Freeworld permanecería viva, siendo su singularidad estudiada por los técnicos de la Virtual y ... siendo disfrutada por mí. Argos Neptuno me venció: Virtualicemos hasta que el Mundo Real vuelva de su singladura hacia ninguna parte. Desde que acabaron las guerras virtuales reconozco que ha sido el lugar mejor para vivir. Por cierto, ¿cómo es que no he conocido a nadie nunca que conociese algún dato–cuándo, cómo, por qué– acerca de dichas guerras? Si Neptuno y su túnica estuvieran aquí obtendría alguna cita al respecto... Uhmmmm...


¿Cómo diablos es posible que las frases de los genios del pasado se refieran siempre al fragmento de conversación que acontece? Hay cosas de este mundo que no entiendo, que parecen poseer su propia lógica...


  Olimpia. Nunca olvidaré aquella noche, en la que corrimos y corrimos de alegría por la playa,-tras conocer la noticia-hasta alcanzar nuestro propio futuro: el futuro que había contemplado durante el Proyecto Riesgo. El gran problema eran nuestros sentimientos. El bofetón suministrado por ella no fue de desamor-como yo creí en la cyberaventura-sino de todo lo contrario; supongo que no puedo evitar decir alguna barbaridad bienintencionada, de vez en cuando. Qué sería sino de mi reputación...

 Recuerdo con cierto escalofrío cuando Olimpia dejó de mirarme un instante... En aquel momento enfocó su mirada hacia un punto del espacio turbio... en él adiviné desdibujado, en que sólo se podía intuir...¡ mi yo pasado...! Llamé a Xian-Pi y para darle las gracias por la pluma de su cotorra Julita, que me había traído muy buena suerte. Desde esa conversación, somos ahora muy buenos amigos. Siempre me reconforta su jovialidad intrínseca, su frescura de espíritu. Dicen que ello se debe a algo que le sucedió de muy jovencita, que le alegró la vida para siempre. Hay cosas que no cambian: Sigue siendo la Ingeniero Jefe de Sistema y, a veces pienso, que tiene mucho más poder del que confiesa. “Si tú supieras...”, me responde cada vez que saco el tema.

 Mi ex-knowbot, la niña de mis ojos, Olimpia Freeworld... recuerdo que aquella noche me preguntó que cual era el segundo suceso, la segunda consecuencia, muy poco común, que había originado su singularidad. Yo elegí, de entre la infinita variaciones de fonemas que permite cualquier lengua, la combinación más sencilla y más explícita para explicársela.


-Te amo.-Y así resumí, en cinco letras, mi vorágine de sentimientos indescriptibles al ser, al ente, cuya mera existencia, me hacía dichoso.


-Pero, ¿cómo me vas a amar?... ¡¡¡SI SOY VIRTUAL!!!-Gritó Olimpia Freeworld, dedicándome aquella sonrisa única, que sólo existía en su labios...


-Bueno. Nadie es perfecto . -Si Billy Wilder levantara la cabeza.


(c) JULIO 1996- REVISIÓN 2005